Opinión

¿Por qué Alan Trammell sí y David Concepción no?

Alan Trammell fue electo al Salón de la Fama en su primera oportunidad por el Comité de Veteranos, este domingo. David Concepción ni siquiera estuvo entre los elegibles, luego de casi ser consagrado en 2011 y 2014.

¿Merece Trammell la inmortalidad? ¿Fue mejor campocorto que el venezolano?

La primera duda se salda pronto. Concepción es uno de nuestros favoritos, pero el estadounidense también fue un torpedero excepcional. Ambos dejaron números por arriba de la media. El venezolano tuvo la ventaja de ser el torpedero de una dinastía legendaria, la Gran Maquinaria Roja. Pero su colega también fue campeón de la Serie Mundial y fue una referencia en la Liga Americana durante dos décadas.

Las cifras ofensivas favorecen claramente a Trammell. Superó al aragüeño en carreras, dobles, triples, jonrones y empujadas, con más de 1.000 anotadas y 1.000 impulsadas, sobre 400 tubeyes y 185 vuelacercas. El Rey David fue mejor con 321 bases robadas, contra 236 del norteamericano, cuya línea de .285/.352/.415 es claramente superior a la del nuestro, que dejó promedios de .267/.322/.357 con un año menos, ya que el short de los Tigres de Detroit completó los 20 torneos.

Los topes de cada uno también favorecen al nuevo integrante de Cooperstown.

Trammell sobrepasó tres veces las 100 anotadas, en una ocasión remolcó más de 100, tuvo siete justas sobre .300 contra dos de Concepción, cuyo tope jonronero de 16 bambinazos está muy atrás de las dos cosechas sobre 20 del recién consagrado, quien tuvo un máximo personal de 28.

Son prácticamente contemporáneos. No existe la duda que deja el contraste entre épocas distintas, como la que existe entre los años 80, difíciles para los bateadores, y la Era de los Esteroides.

Al campo no hay grandes diferencias. Concepción consiguió cinco guantes de otro, Trammell logró cuatro. El de acá dejó 20.9 de WAR defensivo contra 22.0 del de allá. Este tuvo un factor de alcance ligeramente inferior que aquel, aunque ambos muy por arriba de la media de su liga en su tiempo.

El de Venezuela sumó más outs y asistencias. El de Estados Unidos completó  más dobleplays, cometió menos errores y tuvo mejor promedio de fildeo.

Trammell fue llamado a seis juegos de estrellas, recibió tres bates de plata y en siete oportunidades captó votos para el Más Valioso, contra nueve clásicos de julio, dos galardones plateados y tres apariciones en las papeletas del MVP para Concepción.

Hay otros aspectos que pueden servir para mantener el contraste, con semejantes resultados. El ex torpedero de los bengalíes no está por debajo del antiguo capitán de los Rojos de Cincinnati. Al contrario, le aventaja en muchas cosas. Si el nativo de Ocumare de la Costa merece su entronización, el otro también, y mucho.

La consagración de Trammell quizás cierre la búsqueda de Cooperstown con los shortstops de la Era Moderna. O tal vez reavive el deseo de saber si Concepción realmente fue mejor de lo que los votantes hasta ahora han pensado.

Michael Humphreys acaba de publicar un brillante artículo en Deadspin con pruebas de lo que parece una subestimación en los cálculos sabermétricos de esa época, que pondrían al Rey David con mejor WAR, superior JAWS y en claro merecimiento del Salón de la Fama.

Una vez más, habrá que esperar. Pero Trammel merece su placa.

@IgnacioSerrano

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