Opinión

México, antesala de la LVBP

El beisbol mexicano es una buena introducción a cada temporada de la LVBP. Sus figuras suelen ser peloteros que ayudan en las primeras semanas de nuestro beisbol, si no más, y acaba de terminar aquella ronda eliminatoria.

Daniel Mayora y Néstor Molina fueron los grandes protagonistas venezolanos, con el bate y desde la loma. Si no hay sobresaltos, ambos también deberían serlo en octubre, cuando comience la pelota local.

Mayora llegó a hilvanar una seguidilla de 35 juegos dando hits, la segunda más larga en la historia para un criollo en la pelota internacional y la tercera más extensa en total, si contamos los 44 encuentros que sumó el legendario César Tovar con los Leones del Caracas, combinando dos torneos distintos.

El infielder dio nuevas muestras de que, a sus 32 años de edad, todavía le queda gasolina. Terminó como segundo mejor bateador de la LMB, con .370/.429/.514, y cerró a todo tren con los Sultanes de Monterrey, el equipo que adquirió su contrato a finales de julio, pensando en los playoffs.

Los Bravos de Margarita celebran este reverdecer de Mayora, como los Cardenales de Lara festejan el desempeño de Molina.

El derecho carabobeño tuvo una cosecha digna del premio al mejor lanzador. De hecho, peleó la Triple Corona. Fue el campeón en efectividad, con 1.86, y terminó segundo en victorias, con récord de 12-3, así como en ponches, con 124.

Es verdad que recorrió más de 150 innings, lo que no es bueno, con vistas a su incorporación a los crepusculares, pero aquí entra en juego un aspecto positivo del circuito azteca: como termina tan temprano, ofrece algunas semanas adicionales de reposo en comparación con las ligas menores y la gran carpa.

Así que Molina, el as de los Rojos del Águila de Veracruz, estará descansado el 10 de octubre, cuando se supone que debe empezar la zafra local.

Vaya aquí un inciso: el zurdo estadounidense Carlos Hernández tuvo la cuarta mejor efectividad en el campeonato mexicano, con 2.67, y quizás esté en planes de las Águilas del Zulia, su club en la 2016-2017, para una quinta experiencia en Venezuela.

Hubo otros desempeños interesantes en México. Endy Chávez demostró que, aunque se acerca a los 40 años de nacido (que cumplirá en la próxima Serie del Caribe, en caso de acudir a ella), es todavía un pistón capaz de impulsar el mejor de los motores.

El ex bigleaguer dejó una línea de .343/.397/.429 y cerró con el octavo mejor average. Ya prometió sumarse pronto a los Navegantes del Magallanes.

No muy atrás estuvo Jairo Pérez, que ahora es parte del roster aguilucho. Bateó para .336/.388/.518, con 14 cuadrangulares.

El único nativo con más vuelacercas fue Balbino Fuenmayor, que soltó 16. Llegó tarde, luego de ser dejado en libertad por los Bravos de Margarita, y puso un average de .302, con .848 de OPS. Los Caribes de Anzoátegui van a darle la bienvenida, seguro.

Jesús Montero, Frank Díaz, Maxi Ramírez (que está residenciado en el exterior) y en menor medida el Pollito Rodríguez también cerraron en buena forma su cosecha ofensiva allá.

Fernando Nieve y Ronald Belisario estuvieron entre los relevistas más eficaces, ambos como cerradores. También el brasilero Tiago DaSilva, una buena noticia para los Cardenales.

Todos ellos, salvo Ramírez, serán protagonistas en la próxima temporada de la LVBP.

@IgnacioSerrano

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