Opinión

Marwin González, el jonronero

A un mes exacto de haber iniciado la temporada, Marwin González tiene una proyección de 42 jonrones. Sí, 42. Esa es la cantidad de cuadrangulares que dará el guayanés, en caso de que mantenga su ritmo actual.

Ha sido un divertido comienzo de campaña.

González amaneció ayer como el máximo productor de vuelacercas en la embajada nacional, luego de los dos tablazos que sacudió el martes.

El nativo de Ciudad Bolívar no es un slugger, en toda la extensión del término, a pesar de que el departamento de prensa de los Astros le puso un acento grandilocuente a lo hecho por el ambidiestro, expresando en un tuit, junto con el video de su Grand Slam: “Por esto es que lo llamamos GONEzalez”, en un juego de palabras con la conjugación en inglés del verbo ir, pues gone, en ese idioma, significa ido, desaparecido.

El infielder no es un forzudo. Su tope personal de bambinazos es 13, en 2016. Entonces participó del récord impuesto por los venezolanos, con 19 compatriotas superando la doble figura de tablazos fuera de parque. Pero sus promedios hablan de un toletero con poder ocasional, a lo sumo.

En 2015, cuando botó 12 pelotas, dejó .442 de slugging. Bajó a .401 en 2016, pese a dar un vuelacercas más.

Aquella merma se debió al incremento en el tiempo de juego. González no tuvo posición fija en el Minute Maid Park, pero acumuló 518 apariciones en el plato y actuó en 141 compromisos, los números de un jugador titular. De hecho, en el roster sideral, únicamente George Springer, José Altuve y Carlos Correa participaron en más compromisos que él.

Lo sorprendente no es que entonces haya dado 13 conexiones de vuelta completa. Lo asombroso es que lo haya hecho desde siete roles diferentes: como designado, inicialista, camarero, antesalista, campocorto, jardinero izquierdo y jardinero central.

Ya este año también patrulló en la derecha. Apenas le falta subir al montículo o ponerse los aperos del receptor.

Carlos Beltrán fue entrevistado por MLB Network al finalizar el encuentro del martes. En realidad, el protagonista del duelo era González, pero terminó siendo el boricua quien se plantó delante de las cámaras.

“Marwin es un pelotero extraordinario y un gran compañero”, exclamó Beltrán, interrogado sobre el despliegue de su compañero. “Llega al estadio todos los días con la mejor actitud, sin saber dónde podrá jugar, pero deseoso de ayudar donde sea y listo para salir al terreno cuando sea necesario”.

Ha sido un comienzo entretenido, este de los nativos. Siguiendo con las proyecciones, Salvador Pérez va en camino de dar 36 bambinazos, mientras que Ender Inciarte, Avisail García y Eugenio Suárez apuntan a 30.

No es más que un juego estadístico, por supuesto. Las proyecciones son como las encuestas: apenas muestran la fotografía de un momento. En un torneo de seis meses, son muchos los altos y los bajos que puede experimentar un pelotero. No hay modo de predecir con exactitud dónde terminará cada quien, y mucho menos podemos asegurar que González será el líder jonronero entre sus paisanos, con su primera cosecha sobre 40 tablazos.

Eso no resta valor a lo que ha hecho el bolivarense, especialmente al saberle jugador suplente, saliendo cada día a una posición distinta y haciendo valer, como pocos, lo que significa ser un súper utility.

@IgnacioSerrano

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