Opinión

Y al final ¿se quedarán Luis Torrens y Anthony Santander?

El Spring Training de Grandes Ligas ha agotado dos terceras partes de su trayecto. Restan unas dos semanas en los juegos de exhibición. Falta muy poco para saber si el jardinero Anthony Santander y el receptor Luis Torrens serán los próximos grandeligas de Venezuela.

Ninguno ha jugado más arriba de Clase A avanzada. De hecho, Torrens ni siquiera ha pasado de Clase A media, debido a una lesión que le hizo perder una campaña, cuando pertenecía a los Yanquis. Pero ambos tienen parte del camino ganado, tras haber sido tomados en diciembre mediante el draft de la Regla 5.

La norma obliga a mantenerlos arriba, so pena de tener que devolverlos a su organización original, perdiendo la mitad del dinero que se abonó al comprar sus contratos. En caso de ocurrir una lesión, no pueden superar más de 90 días en la lista de incapacitados, es decir, la mitad de la ronda eliminatoria.

Siete de los 28 venezolanos que han sido seleccionados a través de esta vía han sido retornados a sus equipos sin haber jugado en las Mayores. 

Dos de ellos alcanzaron estatus de bigleaguer antes ser embarcados de vuelta. Se trató de Rendy Espina, que pasó tres semanas arriba, en la lista de incapacitados de Anaheim, y Ender Inciarte, que estuvo con Filadelfia el día inaugural, en 2012, pero no fue usado y terminó reportándose otra vez a las granjas de los Diamondbacks.

Santander y Torrens tienen que demostrar madurez, dar pruebas de que podrán con el pitcheo de la MLB, a fin de quedarse con los Orioles y los Padres, las novenas que compraron sus contratos.

El jardinero tiene algo a su favor: batea mucho. El año pasado conectó para .290/.368/.494, con 42 tubeyes, 20 jonrones y 95 empujadas. Pero tiene algo en su contra: fue operado del hombro en el receso invernal.

La cirugía ha hecho que los oropéndolas usen a Santander exclusivamente como designado. Esta semana, para colmo, sintió molestias y será sometido a exámenes.

William Cañate, Endy Chávez, Inciarte y Odúbel Herrera fueron antes los únicos outfielders tomados en el draft de a Regla 5. Apartando el estatus del tercero, los otros todos pasaron arriba la justa completa.

Santander ha visto muchísima acción. Al momento de escribir estas líneas acumulaba 28 turnos, con 2 jonrones. Únicamente tenía .250 de average, pero con un slugging de .464 y 7 empujadas.

Parece cada vez más seguro que se quedará, sobre todo porque la cirugía permitiría ponerle en la lista de incapacitados y hacerle jugar en las menores al menos un mes, antes de subirlo.

Torrens la tiene más difícil. También ha jugado bastante, pero con .176 de average, más un doble y un remolque. Su reputación es defensiva. Eso puede ayudar. También jugará a su favor la presencia del panameño Christian Bethancourt, catcher de origen, a quien están convirtiendo en jardinero y pitcher relevista, con la muy novedosa intención de tenerle arriba como segundo careta, quinto patrullero y miembro del bullpen.

Tener a Bethancourt puede permitir a los religiosos el lujo de empezar la justa con tres caretas. En ese caso, la gerencia deberá decidir entre el novato y Héctor Sánchez, que está encendido, con .300, y suma 3 extrabases, incluyendo 2 cuadrangulares.

¿Se quedarán? Todavía no lo sabemos. Pero hay razones para esperar que sí.

@IgnacioSerrano

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