Opinión

Festival de Cine Francés: Rosalie Blum

El Festival de Cine Francés comenzó hace unas semanas y trae a la cartelera nacional la primera película dirigida por el guionista francés  Julien Rappeneau.

Rosalie Blum (2015) es una cinta fresca, al mejor estilo de otras comedias francesas como Amelie (2001), pero con  elementos de drama soterrados que el director expone en momentos puntuales.

Basada en el comic de Camille Jourdy (la trilogía homónima) la  cinta se concentra en sugerir, no muestra todas sus intenciones ni tampoco el sentido completo de la historia hasta que termina. Quizás por esto funciona como un rompecabezas con el que debemos armar las vidas de tres personajes en apariencia grises y desangelados.

El argumento nos habla de como un hecho inusitado, que cautiva la curiosidad, puede movilizar emociones y sentimientos que se creían dormidos.

En la película existe una necesidad de saber y precisamente la energía que convoca en los personajes ese deseo, es la misma que sentimos como espectadores a medida que la cinta avanza.

Protagonizada por Noémie Lvovsky, Kyan Khojandi, Alice Isaaz y  Anémone, la película es un pequeño juego de espías que nos permite conocer el universo privado (y a veces monótono) de personas sencillas que aspiran a vivir de un modo diferente, aunque no se percaten de ello. Aunque crean que su destino es asistir a una existencia convencional.

Amelie Blum es una película sobre la búsqueda constante, que todos llevamos en la vida, por encontrar un sentido y un orden tanto a lo que hacemos como a lo que nos ocurre.

Además, expone la necesidad de entusiasmo, vitalidad e ilusión que nos acompaña, aunque en ocasiones podamos parecer resignados.

Uno de sus puntos fuertes es la estructura de la narración,  está muy bien cuidada. La aparición de diversos narradores desde el comienzo de la cinta, permite que el relato pueda apreciarse según la perspectiva de los tres personajes fundamentales.

En el largometraje descubrimos lo que sucederá en la misma medida en ellos lo hacen. Esto enriquece mucho más el discurso de este film sobre  la importancia de ponerse en marcha echando mano de cualquier incidente que nos genere entusiasmo.

En el Festival de Cine Francés se  exhiben más de diez películas en las salas de cine a nivel nacional.