Opinión

Dudas y fortalezas de la Vinotinto

Miguel Cabrera es la mayor fortaleza de la Selección Nacional en el Clásico Mundial. No sólo es el mejor bateador del torneo, hablando de trayectoria y logros; también asumió su liderazgo de manera influyente y constructiva, contribuyendo a solventar problemas y echando las bases de lo que parece un roster enfocado y bien preparado.

Con el inicialista aragüeño están los cinco mejores jonroneros venezolanos de 2016 (él, más Rougned Odor, Víctor Martínez, José Altuve y Carlos González) y los cinco con mejor WAR (Altuve, Cabrera,  Odúbel Herrera, Martín Prado y Ender Inciarte).

Casi no hay flancos débiles en la ofensiva de la Vinotinto. Acaso en las paradas cortas, porque Alcides Escobar ha perdido fuelle para embasarse y robar bases.

La salida de Freddy Galvis y la renuncia de Asdrúbal Cabrera evitó que el lineup fuera temible del primero al noveno turno, aunque no significa que todo esté escrito. Sabemos cómo es el beisbol, Escobar puede terminar bateando como en la Serie de Campeonato de 2015, cuando fue el Más Valioso, y Cabrera sufrir un slump.

CarGo ya no es el mismo defensor de antes, pero debe formar un buen tándem con Inciarte en el center. El Torito es un experimento en el left, pero ya compensó con su velocidad el desconocimiento que tenía cuando fue mudado a los jardines, hace dos años.

La defensiva es un punto alto de esta novena, desde el outfield hasta la receptoría. Es la razón por la que Odor se queda en la banca, para no arriesgar con él en un sitio, la antesala, que jamás ha ocupado.

Prado es mucho mejor contra los zurdos que ante los derechos, aunque no luce factible un platoon, por todo lo que aporta al campo.

La escogencia de Hernán Pérez y Yangervis Solarte es un acierto. Algunos querían nombres más sonoros que esos para completar el roster, pero un buen equipo necesita eficaces jugadores multiposición, como lo son ambos, que han actuado en siete de las nueve esquinas del diamante, sumando sus recorridos. Y batean.

La rotación tiene dos desafíos. Necesita ser exitosa al administrar los pitcheos, para que basten 65 envíos para tocar el quinto inning en esta primera fase. Debe empinarse para sobreponerse a las ausencias de Carlos Carrasco, Junior Guerra y Eduardo Rodríguez, además, especialmente los dos primeros, que tenían méritos sobrados para acompañar a Félix Hernández.

Martín Pérez quien llega mejor preparado, según lo visto en los juegos de exhibición. Tocó los 60 lanzamientos en la Liga del Cactus y llegó al quinto tramo antes de ponerse la camisa de Venezuela.

Jhoulys Chacín, Yusmeiro Petit y Wilfredo Ledezma forman la segunda línea de batalla. Posiblemente está en ellos la ruta a la felicidad o a la desdicha, especialmente si a Ledezma le toca abrir un cuarto duelo, el del eventual desempate.

El lado izquierdo del bullpen tiene enorme talento, pero en promedio es muy joven, salvo por José Álvarez. El lado derecho luce más potente, con Silvino Bracho, Deolis Guerra, Bruce Rondón, Arcenio León y Robert Suárez, una posible revelación, como setups de Francisco Rodríguez.

El manager Omar Vizquel no tiene roce como estratega. También estará a prueba. En cambio, cuenta con un profundo cuerpo de coaches y un talentoso equipo de evaluación estadística. En sus manos está la alegría que por ahora contiene la fanaticada.

@IgnacioSerrano

www.elemergente.com