Opinión

¿Cuál es el chance real de la Vinotinto?

¿Cuánto cambiará el rostro de Venezuela en la segunda fase del Clásico Mundial?

La Selección Nacional llega con etiqueta de equipo más débil al choque contra Puerto Rico, Estados Unidos y República Dominica. El desempeño en la primera fase no fue óptimo, a pesar de cerrar con balance engañosamente equilibrado de 2-2.

Todos los lanzadores permitieron carreras, salvo dos casos que ya no estarán: los lesionados Silvino Bracho y Robert Suárez. Son bajas importantes, que se suman a las ocurridas para la ronda inicial. Eso no hace más potente al equipo de Omar Vizquel. ¿Tendrá material suficiente para compensarlas?

Veamos primero quiénes entran.

Héctor Rondón es, vistos los resultados de 2016, el mejor relevista venezolano del momento, medido por su capacidad ponchadora, control y eficacia al mantener a los bateadores fuera de las bases.

Rondón fue todo eso, con números mejores incluso que Francisco Rodríguez, poniendo al margen los salvados.

Arcenio León no es grandeliga, pero parece vivir un gran momento, desde que en México se convirtió en cerrojo y siguió con su dominio en la LVBP. Ha brillado en los entrenamientos primaverales, para sorpresa de quienes no le conocían. Hace días, el gerente general de los Tigres de Detroit, Al Ávila, aseguró que es el único serpentinero fuera del roster que podría ayudar ahora mismo a los bengalíes.

León, José Álvarez, José Castillo, José Alvarado y un Deolis Guerra recuperado parecen formar ahora el bullpen intermedio. Bruce Rondón y Héctor Rondón son ahora los setups de Rodríguez. Wilfredo Ledezma, Gregory Infante y el recién llegado ligamenorista Jhondaniel Medina completan el grupo.

Jhoulys Chacín será pieza clave. Puede ser usado como relevista de Félix Hernández, contra Estados Unidos, y luego abrir el sábado, ante Puerto Rico, si esta vez hace menos de 50 lanzamientos.

Héctor Rondón también es clave. El Kid tuvo problemas físicos en el Spring Training y no parece haber tenido tiempo para llegar a la competencia en plenitud de condiciones. Vizquel tiene el desafío de ver cómo los administra. Puede que necesite usarlo temprano, pero si es así, ya no tendrá un cerrojo alterno, en caso de que Rodríguez vuelva a tener inconvenientes.

La ofensiva no ha sido un problema, por más que Odúbel Herrera y José Altuve hayan empezado en slump. Sólo en el primer juego, entre la aparente ansiedad del debut y el estupendo desempeño de Seth Lugo, el lineup se vio inerme. Luego vinieron 24 carreras, a un promedio de 6 por juego, contando la caída frente a Puerto Rico.

No todo comienza desde cero en esta etapa. Aunque todos reseteen su marca de ganados y perdidos, el pitcheo de Venezuela sigue mostrando carencias, especialmente en la rotación y el relevo largo. Por eso la Vinotinto no era como favorita en la primera fase ni lo es ahora.

Tampoco llega como la víctima frente a tres grandes, por más que el pesimismo de una parte de la fanaticada así lo jure. Si los jugadores logran inmunizarse a la presión que parece estar afectándoles, si el Rey Félix y Pérez llegan lejos en sus aperturas, no es imposible esa improbable semifinal.

Eso, por supuesto, incluye ejecutar adecuadamente en la defensiva y entre las bases. La debacle ante los boricuas tuvo que ver con problemas defensivos en la primera parte de ese choque, y el lunes, contra Italia, hubo peligrosos sobresaltos al correr en las almohadillas.

Dominicana, Estados Unidos y Puerto Rico parecen haber logrado prontamente el team work. Venezuela no. Pero si se alinean las estrellas del diamante, debería dar la pelea. Veremos.

@IgnacioSerrano

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