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EE UU admitió que bombardeó por error a fuerzas de seguridad afganas

El coronel estadounidense Dave Butler, portavoz en el sitio, indicó que tanto miembros de la seguridad afgana como combatientes talibanes murieron en los bombardeos

Agentes afganos

EFE

Agentes de las fuerzas de seguridad afganas patrullan y montan guardia

Por EFE

Las tropas estadounidenses en Afganistán reconocieron que este jueves bombardearon por error a las fuerzas de seguridad afganas cuando trataban de proporcionarles apoyo aéreo durante un enfrentamiento con los talibanes en la provincia de Helmand, en el sur del país.

El bombardeo se produjo a petición de las tropas afganas, que libraban en ese momento una batalla con los insurgentes en la capital provincial, Lashkargah, explicó el portavoz de las fuerzas de Estados Unidos en el país, coronel Dave Butler, en un comunicado remitido a Efe.

Una unidad de coordinación afgana les confirmó que el área estaba libre de fuerzas amigas, de acuerdo con su versión.

"Desafortunadamente, no lo estaba y resultó en un trágico accidente. Tanto miembros de las fuerzas de seguridad afganas como combatientes talibanes murieron en los bombardeos", dijo Butler, que no precisó un balance concreto de bajas.

El portavoz aseveró que están investigando esta "mala comunicación" para que no vuelva a repetirse en el futuro.

El jefe del Consejo Provincial de Helmand, Attaullah Afghan, aseguró este viernes a Efe que 17 policías murieron y otros 14 resultaron heridos en la intervención aérea del jueves, mientras que las autoridades centrales no confirmaron el número de víctimas ni las causas del incidente.

En los últimos meses, Washington, que mantiene su presencia en Afganistán como parte de la misión de la OTAN de entrenamiento de las tropas afganas y en tareas antiterroristas, y los insurgentes del mulá Haibatullah han mantenido varias rondas de negociación en los países del Golfo.

El inspector especial general para la Reconstrucción de Afganistán, del Congreso de Estados Unidos, ha dejado de difundir datos sobre el control territorial en manos de las partes enfrentadas por decisión de las tropas internacionales.

En su estudio anterior, publicado en enero pasado, alertaba de que el control del Ejecutivo de Kabul había alcanzado su punto más bajo desde que se comenzó a contabilizar el dato en 2015, con apenas 54% del territorio en sus manos, 12% en poder de los insurgentes y el resto disputado.