Una mala jugada de la MUD
10-Nov 06:28 am|El Nacional
La MUD debe reflexionar sobre esta talanquera financiera que ha colocado para aquellos candidatos que, como es lógico, siendo representantes del movimiento sindical y de los obreros, no tienen capacidad de aportar dinero extra de sus ya vacíos bolsillos
Vale la pena recordar hoy lo que El Nacional siempre ha proclamado como uno de sus principios fundamentales: no apoyamos candidatos a la presidencia de la república ni somos voceros de partido o movimiento alguno. La razón es sencilla: creemos en la democracia y en la participación de todos aquellos que, con un cierto peso específico, aspiren, con toda razón, a la primera magistratura.
Desde luego, como bien lo recoge la tradición electoral venezolana, siempre surgen candidatos que nada representan política, social o popularmente para los venezolanos. Eso ya lo sabemos, pero también tenemos en nuestra memoria las batallas de aspirantes que, por representar al movimiento obrero y sindical, fueron sistemáticamente bloqueados por el sistema de partidos que, abrumadoramente, se oponían a la participación de agrupaciones de izquierda porque las calificaban de minorías.
Hoy nos enfrentamos a este mismo dilema cuando a un candidato se le niega su postulación a las elecciones primarias porque no tiene con qué pagar el costo de su participación. Esto sería quizás aceptable si se tratara de un oportunista que se lanza a la aventura presidencial sin que nadie lo conozca y mucho menos se tenga referencias sobre su trayectoria. Verdad es que la oposición no dispone de los dineros públicos y debe financiarse con los recursos de su propia gente.
Pero cuando se inhabilita a alguien que es muy conocido, que es un luchador político de larga data, dirigente sindical sin tacha, diputado constituyente, candidato de la oposición en la zona del 23 de Enero en Caracas, voz crítica permanente de la gestión de Chávez y dirigente que apoya a las masas en las calles de Caracas y del interior del país, los venezolanos se preguntan qué tan justa es la decisión de la MUD para borrar de un plumazo la aspiración de Pablo Medina como candidato en las elecciones primarias.
La razón de esta decisión de la Mesa es tan injusta como interesante a la hora de conocer la naturaleza de la unidad de la oposición. En el fondo es como ir al cine a ver la película que tú quieres pero si no tienes el monto total de la entrada te quedas con las ganas de saber de qué se trata. Permaneces afuera discriminado, sin saber si es buena o es mala, si tiene un mensaje político, si te hace reflexionar o aclara algunas interrogantes de tu vida. Simplemente, no la puedes ver. Alguien, por encima de ti, decidió establecer una barrera tan alta que tú no puedes saltar.
La MUD debe reflexionar mucho sobre esta talanquera financiera que ha colocado para aquellos candidatos que, como es lógico, siendo representantes del movimiento sindical y de los obreros, no tienen capacidad de aportar dinero extra de sus ya vacíos bolsillos, producto de la inflación, del impago de sus aumentos salariales, del robo de sus prestaciones y de todas las trapisondas de los malandros rojo rojitos que dirigen sus sindicatos. Es hora de rectificar por la salud de la democracia.