El dilema chavista: ¿Chacal mata voto?
08-Nov 05:17 am|El Nacional
El afamado terrorista, en una entrevista publicada en Siete Días, deja en
claro su identificación con el actual gobierno de Venezuela y señala que
se le debe defender por medio de las armas

Ilich Ramirez Sanchez alias El Chacal | Reuters
El domingo publicamos en Siete Días una entrevista con Ilich Ramírez Sánchez, alias Carlos el Chacal, en la cual éste afirma que, en caso de volver a Venezuela, se dedicaría a trabajar políticamente y añade: "Me iré con el PCV y con el Gobierno". Cuando le preguntan si lo haría por la vía democrática y pacífica, responde: "Estamos en el poder y las armas son para defenderlo".
De esta forma el afamado terrorista, condenado en Francia a cadena perpetua, deja en claro su identificación con el actual gobierno de Venezuela y señala que se le debe defender por medio de las armas. Si estuviera en sus manos decidirlo, se aclararía la duda que abriga mucha gente sobre si, en caso de una derrota electoral de Hugo Chávez en octubre de 2012, se acataría el veredicto popular y se entregaría el gobierno.
El Chacal se alinea con lo dicho, entre otros, por el general rojo rojito Henry Rangel Silva, en el sentido de que les resulta inaceptable un presidente diferente del comandante y que su permanencia en el poder debería asegurarse hasta con el uso de la fuerza militar.
La posición de Carlos ilustra el dilema en que se encuentran algunos partidarios de Chávez: respetar las reglas de la democracia o aferrarse al poder por las armas, en caso de que esto último les fuera posible. Militaristas y lamebotas como son, ya imaginamos su camino.
Afortunadamente, en la única crítica que Ramírez formula al comandante asoma la posibilidad de una salida democrática.
Dice: "Voy a hacer una crítica personal al Presidente: este es el único caso en la historia de la humanidad en el que a un caudillo militar que tiene el pueblo a su favor no le gusta la sangre. No se puede hacer una revolución de manera pacífica".
Esta posición extrema, que comparten algunos chavistas radicales, no es de extrañar de parte de un terrorista que confiesa haber matado entre 1.500 y 2.000 personas, de las cuales calcula que no fueron más de 200 las víctimas civiles, y que se excusa afirmando: "Fidel mató más gente que yo". Le faltó señalar las decenas de prisioneros que fusiló de propia mano el Che Guevara en La Cabaña, actuando como un verdadero psicópata enloquecido. Para los venezolanos esto resulta inaceptable porque somos un país pacífico, que aspira a vivir en democracia y respetando los derechos humanos.
Lamentablemente, el Presidente no ha aclarado suficientemente si rechaza el recurso de la violencia antidemocrática. Cuando se le interroga al respecto recurre al truco de afirmar que es inconcebible que pueda ser derrotado en las urnas y no contesta la pregunta. Por otra parte, alaba y premia a quienes expresan posturas semejantes a la de Ramírez. Pero tampoco ha dicho que no entregará el gobierno.
Ojalá que su histórico temor a la sangre y la firmeza de la cultura democrática de los venezolanos nos eviten tener que probar si los congéneres de Carlos el Chacal son capaces de llevar sus amenazas a la práctica.