El lado oscuro: ¿Embargo a Cuba?
26-Oct 05:19 am|El Nacional
Valdría la pena preguntarse por qué la isla está en condiciones tan precarias a pesar de haber sido subvencionada millonariamente por la Unión Soviética

Fidel Castro | (AP Photo/Javier Galeano
Ayer la Asamblea General de Naciones Unidas volvió a llover sobre mojado
y declaró en contra del embargo que el Gobierno de Estados Unidos le
impuso a Cuba en los años sesenta cuando estaba en vigencia la Guerra
Fría. La resolución presentada por el Gobierno de La Habana logró
conquistar 186 votos y enfrentó 2 en contra, 3 abstenciones y 2
ausencias: Libia y Suecia.
No se trata de nada nuevo, como no sea el hecho de que la propaganda
cubana haya convencido a tantos países de que el embargo es la causa de
todos los males que se abaten sobre Cuba y no su sistema comunista, que
ha conducido a la ruina a un país que siempre tuvo un gran potencial
para desarrollarse, y que perdió el tren de la historia por los absurdos
caprichos y locuras de Fidel Castro.
Llama la atención el cinismo del canciller cubano, Bruno Rodríguez, que
en su discurso ante la ONU pidió "el apoyo más categórico y abrumador" y
señaló "el aislamiento incómodo del país agresor y la resistencia
heroica de un pueblo negado a ceder sus derechos soberanos". Tamaña
mentira merece ser refutada.
En primer lugar, se nota que el canciller isleño no ha leído los
discursos del presidente Raúl Castro en los cuales no sólo le quitó
vigencia al embargo como indicador de las miserables condiciones de vida
de los cubanos que no pertenecen a la alta burocracia, sino que se
permitió hacer chistes sobre la capacidad de los funcionarios para
achacarle sus errores e incumplimientos de los planes oficiales al
fulano bloqueo estadounidense.
El canciller Bruno Rodríguez afirmó, según la AP, que "las sanciones
económicas le han costado unos 975.000 millones de dólares a la isla en
los últimos 50 años". Pero no dijo cuántas vidas y cuántos años de
futuro han perdido los cubanos por no acceder a lo que la comunidad
internacional les ha pedido reiteradamente y que no constituyen una
violación a su soberanía: respeto a los derechos humanos, apertura
democrática, pluralidad política y libertad de prensa y expresión. Cuba
no ha cedido un milímetro en este campo.
Valdría la pena preguntarse por qué la isla está en condiciones tan
precarias a pesar de haber sido subvencionada millonariamente por la
Unión Soviética, que le compraba el azúcar a precios superiores a los
del mercado internacional, al igual que en los años cincuenta hacía el
gobierno estadounidense.
No olvidemos que Carlos Andrés Pérez, cuando se derrumbó la URSS, envió
toneladas de pollos congelados para que no se murieran de hambre. Luego
llegaron los españoles que le inyectaron millones de dólares al turismo y
construyeron hoteles. Hoy, Estados Unidos es el quinto socio comercial
de Cuba y le vende 60% de los alimentos de consumo popular.
El verdadero embargo es, como dice Yoanni Sánchez, el que se ejerce
contra los cubanos que no pueden comer bien, están impedidos de viajar
al exterior y no tienen acceso a Internet ni a las comunicaciones
internacionales. Un embargo de libertad.