Los motorizados y la maniobra oficial
25-Oct 04:34 am|El Nacional
Los motorizados son simplemente un grupo más de venezolanos que, como
todos los otros, cuentan con virtuosos y viciosos, con gobierneros,
opositores e indiferentes, pero que merecen el respeto del resto de los
ciudadanos

Motorizados quieren ser reconocidos y exigen respeto como ciudadanos | Cortesía vía Twitter @caccialanza
El pasado 21 de octubre se celebró el día de la dignificación del
motorizado. Se trata de un movimiento que aspira a insertar en la
sociedad venezolana a quienes utilizan motocicletas para trabajar o
simplemente desplazarse.
De acuerdo con el presidente de la agrupación, cuentan ya con 300.000
(¿?) agremiados. Son venezolanos que sienten que, por el hecho utilizar
motocicletas, el resto de la población los discrimina, los considera
peligrosos y los califica de malandros. Subrayan que puede haber casos
(que los hay y muchos) de abusadores descarriados pero que la mayoría de
ellos son ciudadanos responsables, que quieren convivir en paz y
respetar las leyes.
Los motorizados recuerdan que el presidente Chávez, en sus días
iniciales, propuso que a los damnificados no se les llamara de ese modo
sino que se les considerara como "dignificados".
Tampoco olvidan que durante la primera campaña electoral del actual
mandatario se utilizaron hordas de motorizados para tratar de demostrar
que el pueblo lo acompañaba.
También los movimientos radicales de apoyo a la revolución, como La
Piedrita y otros similares subsidiados por Miraflores, se sirvieron de
motos para atemorizar al ciudadano de a pié. Todo lo cual contribuyó al
desprestigio de los motorizados. Ahora esos ciudadanos que andan en dos
ruedas aspiran a recuperar el reconocimiento del resto de la población.
Pero les pesa que el grueso de ella los asocie con la delincuencia y el
abuso represivo del PSUV. Hoy desean legitimarse y mostrar que son unos
venezolanos iguales a los otros, que desean trabajar en paz y ganarse el
sustento. Para lo cual les es preciso borrar la falsa imagen de ser
mercenarios del Gobierno para atacar a la población civil.
Los motorizados son simplemente un grupo más de venezolanos que, como
todos los otros, cuentan con virtuosos y viciosos, con gobierneros,
opositores e indiferentes, pero que merecen el respeto del resto de los
ciudadanos. Y por ello quieren ser dignificados, no porque en un Aló,
Presidente merezcan el visto bueno del comandante, sino porque son
compatriotas que se ganan la vida con su trabajo y deben lidiar día a
día con los problemas que aquejan a nuestra sociedad.
Tienen razón cuando reivindican su dignidad y combaten contra su
relegación y vilipendio. Cuando se niegan a ser manipulados por una
cuerdita de malandros del PSUV que trata de igualarlos con bandas de
desadaptados. Porque el hecho de movilizarse en una moto no implica
haberse plegado a una opción política ni haber renunciado a la libertad
de pensar por cuenta propia.
Por eso la dignificación del motorizado significa también la
reivindicación de su libertad de conciencia y el no estar atado a ningún
proyecto socialista que pretenda cercenar su libertad. El nuevo
gobierno democrático debe pensar en una política que incorpore al
motorizado como un ciudadano con todos sus derechos y, también, con
todos los deberes que exigen las leyes.