Sábado, 26 de mayo de 2012 • CARACAS/VENEZUELA
Apuntes para matar el tiempo en los aeropuertos
24-Oct 08:01 am|Débora Ilovaca Leiro
Las salas de espera no suelen ser el lugar favorito de los turistas. Apremia el deseo de partir o de llegar. Aquí tiene ideas simples para pasar las horas con los recursos disponibles alrededor y algo de imaginación
Aeropuerto de Maiquetía
Aeropuerto de Maiquetía | Alexandra Blanco/ El Nacional
Esperar en un terminal aéreo es tener la oportunidad de hacer algo transcendental. De quedarse quieto y sentir el paso del tiempo, verlo derretirse como los relojes de ese famoso cuadro de Salvador Dalí. Leeento, muuy lento. Y tomar conciencia de cómo la rutina nos somete a ese tiempo de lunes a domingo sin que notemos las múltiples posibilidades que dan sus segundos, sus minutos y sus horas. Sólo se necesita superar inmigración y aplastarse en una silla. Hacer a un lado el equipaje de mano (si lo hay) y entregarse al paisaje. Respirar pausadamente, saborear esa satisfacción que produce saber que pronto se estará a bordo un avión y observar. Ver con detenimiento todo lo que nos rodea: las pantallas, las tiendas, los locales de comida, las personas. Convertirse en un espía de las vidas ajenas. Tratar de adivinar, con la información que obtenemos con nuestros sentidos, aunque sea un dato superficial sobre esa mujer, ese hombre, esa pareja, esa familia que también están esperando el momento del despegue. Sin hablar con ellos, claro. Es un ejercicio de agilidad mental y capacidad analítica. Para que sea exitoso es importante escoger un objetivo prometedor. Un personaje que tenga algo que contarnos con su forma de vestir, de hablar, de moverse. A veces llegan sin que uno se esfuerce mucho y sueltan una frase memorable que vale la pena anotar en la libreta de anécdotas de viaje.

¿No tiene libreta de viaje? Vaya y compre una ahora mismo. Y, a veces, resulta que todos los seres que ocupan nuestro perímetro son aburridos, lo que es catastrófico para el fisgoneo. Así que, cuando esto ocurre, es momento de implementar otro pasatiempo.

Leer siempre es una aventura con recompensa garantizada. Por eso, además de la libreta, también hay que empacar un libro. Sus páginas son un remedio infalible (a menos de que se trate de un libro muy malo) para poner la mente a volar lejos de las horas de espera. ¿Qué no se logras concentrar? Levántese y entréguese de una vez por todas a la tentación del duty free. No importa si no tiene dinero o si no quiere gastar el que tiene. ¡Curucutear en las tiendas es gratis! Si está de regreso a su hogar, la guía de viajeros Lonely Planet recomienda que aproveche para gastar todo el sencillo en moneda extranjera que quedó en el monedero. Puedes tomarse un café, comerse algo sabroso o comprar uno de esos típicos souvenirs de aeropuerto. Las postales pueden ser una buena opción para comenzar un álbum de postales de los destinos que ha visitado. O, mejor aún, puede comprar una postal para regalar. Lo que implica escribirle un mensaje a mano en la parte posterior. Puede sonar poco original, pero lo cierto es que se trata de un hábito en desuso que merece ser rescatado. Son un detalle vintage en medio de esta era digital.

Otra recomendación de la guía es aprovechar el tiempo para hacer ejercicio. Muchos aeropuertos cuentan con gimnasios y, a decir verdad, si hay tiempo de sobra y se tienen a la mano los implementos deportivos, pues… ¿por qué no? Si no hay gimnasio, puede caminar por los amplios pasillos a paso rápido y enérgico para mover el esqueleto y poner la sangre a circular como recomiendan los doctores. Durante sus casi 30 años de prisión, Nelson Mandela corrió una hora todos los días dentro de su celda. Si él logró hacerlo durante tantos años, también valdría la pena intentar correr sobre un mismo sitio en alguna esquina del aeropuerto, en una suerte de tributo a la libertad.

Cuando estar en forma hasta en las salas de espera no es lo suyo o, simplemente, no le provoca, invierta el tiempo libre en regarle a su estómago una rica comida en algún restaurante. Todo estómago que sabe que va a viajar agradece comer cualquier cosa menos lo que sirven durante el vuelo. También (dependiendo del aeropuerto) se puede optar por un par de tragos en algún lounge o en la sala vip de la aerolínea.

Una idea maravillosa, en especial cuando se sabe de antemano que se estará por muchas, pero muchas horas, anclado en algún aeropuerto, es salir del aeropuerto y conocer los lugares más emblemáticos de ese destino. Se tiene que planear muy bien para no correr el riesgo de perder el vuelo. Pero, si usted es riguroso y elabora una agenda estratégica, es una opción sin parangón.

Resulta que no quiere ser chismoso, ni gastar dinero, ni ver tiendas, ni mover el cuerpo, ni comer, ni beber, ni hacer un city tour. En ese caso, tal como dice Lonely Planet, mírese el ombligo. Piense en usted.
Aproveche el tiempo para poner en reposo su cerebro y regalarse algo de paz. ¡Active su mente! Nuestros pensamientos son nuestra arma más poderosa. Ellos moldean nuestra realidad. Úselos para sentirse bien, para ser feliz. Olvídese de la espera y trascienda. ¡Epa, eeeeepa, no se duerma! Chequee bien la hora y puerta de abordaje. Preste atención a las llamadas en alta voz. No deje que el avión (éste ni ninguno) despegue sin usted. La vida es un viaje.



¡Dulce espera!
Cada año la encuesta World Airport Awards interroga a más de 11.000 viajeros para determinar cuáles son los mejores aeropuertos del mundo, esos en los que esperar es un placer. En el top 10 de 2011 se encuentran:

1. Aeropuerto Internacional de Hong Kong: posee una sala de cine 4D, un centro de aviación con simuladores de vuelo, un área de juegos de PlayStation, una exhibición sobre las producciones locales de cine y un campo de golf virtual.

2. Aeropuerto de Singapur: tiene piscina, jardines para caminar, spa, gimnasio, espacios para tomar la siesta, guardería, peluquería, áreas para comer con música en vivo y hasta ofrece tours gratis de cinco horas por Singapur.

3. Aeropuerto Internacional de Incheon: cuenta con un Museo Cultural de Corea, una terraza para observar la llegada y partida de aviones, restaurantes, bares y jardines de pino, flores y cactus.

4. Aeropuerto de Múnich: posee un parque para adultos y otro para niños pequeños, minigolf, una terraza para observar el tráfico aéreo, tours para conocer el aeropuerto, un cine con proyecciones sobre cómo opera el aeropuerto y una tienda de suvenires.

5. Aeropuerto Internacional de Beijing: cuenta con presentaciones en vivo de canto y baile interpretados por trabajadores del aeropuerto, jardines en los que se pueden alimentar a los peces que nadan en sus estanques, tiendas de renombre, lounge de negocios y restaurantes.

Los siguientes de la lista son: el Aeropuerto de Ámsterdam, el Aeropuerto de Zúrich, el Aeropuerto de Auckland, el Aeropuerto Internacional de Kuala Lumpur y el Aeropuerto de Copenhague. Fuente: www.worldairportawards.com.
06-May 09:54 amA caballo por Macanao
18-Mar 12:06 pmBreves viajeros
18-Mar 11:19 amCurazao de fiesta
13-Feb 01:44 pmTurismo ecoamigable
08-Ene 03:01 pmDestinos 2012
01-Dic 02:47 pmViaje a Praga
27-Nov 11:07 amUn periplo veneciano
27-Nov 11:03 amUn crucero inolvidable
20-Nov 03:32 pmBogotá, sazón vecina
30-Oct 04:14 pmDestino: El Miedo
13-Sep 12:33 pmEl Caribe secreto
13-Sep 12:01 amViajar es aprender
12-Sep 11:47 pmDiversión en familia
Comentarios manejados a través de Disqus