Corrupción alimentaria, crecen las importaciones
20-Oct 05:21 am|
La situación crítica que ha obligado a instrumentar nueve planes
excepcionales de compras de alimentos se origina en las políticas
económicas equivocadas del Gobierno que afectan a la población, especialmente a los hogares
pobres

El dinero no alcanza para comprar alimentos | Miguel Gutiérrez
E l pasado 11 de octubre apareció en Gaceta Oficial el decreto 8.503, mediante el cual se aprueba el "IX Plan Excepcional para el Abastecimiento de Alimentos de la Cesta Básica, Materia Prima para la Elaboración de Alimentos y Otros Productos Agroalimentarios de Primera Necesidad". Esto comprueba que los ochos planes excepcionales anteriores no pudieron resolver el problema. Aunque, a veces, permitieron disimularlo mediante costosas importaciones masivas, muchas de las cuales se pudrieron en Pdval.
El plan actual es más urgente porque la crisis de abastecimiento se asoma en un año electoral. Y si hay algo que el pueblo no perdona es carecer de los productos necesarios para alimentar a sus familias. Por esa razón el plan cubre los 300 días que faltan para las elecciones.
Para intentar evitar el desabastecimiento, la red estatal de venta de alimentos hará compras por 21.172 millones de bolívares (4.923 millones de dólares) y adquirirá 4,9 millones de toneladas de productos de consumo masivo, el doble de las adquisiciones efectuadas en el pasado en períodos comparables. Lo que muestra que el problema, lejos de resolverse, se ha agravado. Se establece que cerca de 60% de los fondos sean para importaciones, lo que confirma además la dependencia creciente de las mismas.
Estas medidas de emergencia, por no decir de pánico, muestran el fracaso de las políticas destinadas a lograr la soberanía alimentaria, tan publicitadas por el Gobierno. La soberanía alimentaria consiste en que el país sea capaz de producir sus alimentos. Si debe importar crecientemente más, significa que está retrocediendo.
Con dos agravantes: primero, la incapacidad de las empresas estatales para almacenar y distribuir estos grandes volúmenes, demostrada por la pérdida por pudrición de importaciones anteriores, se multiplica cuando ellos se incrementan al doble. Segundo, el hecho de importarlos y venderlos a precios subsidiados desestimulará la producción nacional, con lo que se agudiza la pérdida de soberanía. A lo anterior se debe añadir la reducción de la producción por parte de las empresas confiscadas y a causa de las expropiaciones arbitrarias de tierras y de fincas.
Las importaciones de alimentos han subido 457% en los últimos 8 años. Mientras en 2003 fueron de 2,34 millardos de dólares, el año pasado alcanzaron a 13,05 millardos y se prevé que este y el próximo año sean muy superiores. La alternativa es el desabastecimiento.
La situación crítica que ha obligado a instrumentar nueve planes excepcionales de compras de alimentos se origina en las políticas económicas equivocadas del Gobierno que crean inflación y/o desabastecimiento y afectan a la población, especialmente a los hogares pobres.
Perjudican también al fisco y lo obligan a endeudarse o a desviar recursos desde otros programas prioritarios. Y, por su improvisación y falta de controles, promueven la corrupción, como lo han demostrado experiencias anteriores.