Prensa y violencia, nueva ofensiva oficial
19-Oct 05:13 am|El Nacional
La arremetida contra los medios de comunicación no va a
cesar porque se trata de una estrategia y no de una táctica. La
oposición tiene que involucrarse en el tema de la libertad de expresión y
desarrollar una política de protección a los medios

Conatel multó a Globovisión este martes por transmisión en el caso Rodeo | Raul Romero
Tal como preparó y abonó el terreno el director de un diario prochavista
este domingo, al escribir que la percepción de violencia se debía a una
complicidad política entre los partidos de oposición y los medios de
comunicación, ayer el Gobierno arremetió contra el canal de noticias
Globovisión y lo conminó a pagar una multa de más de 2 millones de
dólares, una suma considerable que sólo tiene como objetivo la quiebra
económica de ese canal.
No cabe duda de que esta estrategia contra los medios de comunicación se
ha venido madurando en la misma medida en que las encuestas muestran la
inseguridad como una preocupación relevante en todos los sectores de la
población, en especial en los estratos más pobres. De manera que al
Gobierno no le queda más remedio que buscar un culpable y nada más fácil
que culpar a los medios, tal como lo hizo con RCTV en el pasado.
Pero esta es una peligrosa y arriesgada jugada porque, si recordamos lo
sucedido con RCTV, la represión contra ese canal llevó al comandante a
morder el polvo de la derrota electoral.
Y ya sabemos el berrinche que armó y el lío que se desató entre la
jefatura militar y Miraflores. Lo peor es que hoy el Presidente está
gravemente enfermo, según la prensa internacional, y políticamente
debilitado al punto de que ni el mismo Partido Comunista quiere
incorporarse al moribundo Polo Patriótico.
La jugarreta contra Globovisión seguramente fue inventada por alguno de
los perros guardianes de Chávez con fines políticos muy personales. La
idea no es más que quitarle cancha al comandante que ya no está en
condiciones de jugar los noventa minutos del partido.
Por lo pronto, la arremetida contra los medios de comunicación no va a
cesar porque se trata de una estrategia y no de una táctica. La
oposición tiene que involucrarse en el tema de la libertad de expresión y
debe desarrollar una política de protección a los medios que sea
empujada por todos los partidos y movimientos que integran el exitoso
proyecto electoral de la unidad.
La Mesa de la Unidad, si bien ha orquestado todo lo relativo a las
primarias y a las candidaturas, se muestra más floja que una lata de
chicha a la hora de reunir a sus integrantes para que se movilicen en
torno a los intereses comunes y los de sus aliados.
No hay duda de que los medios de comunicación independientes forman
parte de la capacidad de la MUD de dar a conocer sus proyectos y
opiniones, tal como lo hace el Gobierno en los espacios políticos de
esos mismos medios democráticos.
La MUD, que no es más que un amplio frente electoral, debe instruir a
sus integrantes para que salgan por sí mismos a declarar y denunciar
ante los medios lo que está sucediendo. Cada partido o movimiento debe
movilizarse y salir a la calle en función de líneas generales que no
necesitan sino una apreciación acertada del momento político. Táctica y
acción es lo que le falta a la Mesa.