Payasos petroleros ¿Otra OPEP?
09-Oct 06:17 am|El Nacional
Hay quienes disfrutan jugando con fuego, sin pensar que el fuego puede
extenderse y nadie, después, es capaz de detenerlo
Hay quienes disfrutan jugando con fuego, sin pensar que el fuego puede extenderse y nadie, después, es capaz de detenerlo. El Presidente de la República cae frecuentemente en estas tentaciones. Más que un espíritu revolucionario, lo motiva la banalidad de mover el tablero, o sea, "hacer noticia".
Eso acaba de suceder con la propuesta formulada a una delegación de la Gran Rusia que visitó Venezuela esta semana. Les propuso, nada más y nada menos, que ciertos "grandes productores" constituyeran otra OPEP. Entre estos no figuraría, obviamente, Arabia Saudita, porque no marca el paso de la revolución universal, y, por el contrario, es un país que está muy vinculado con el imperio, en otras palabras, Estados Unidos. Quedarían por fuera los países árabes que no politizan el petróleo.
Vale la pena hacer un poco de historia. La OPEP fue fundada en 1960 por iniciativa fundamental de Venezuela y algunos países árabes, y también Irán. Las políticas petroleras de nuestro país y sobre todo la conocida como el 50/50 influyeron decisivamente en el despertar de los países del Medio Oriente.
La OPEP tuvo que resistir innumerables maniobras desatadas por los grandes consumidores que durante décadas controlaron la producción y el comercio de modo unilateral. La OPEP significó la primera revolución mundial que rescató los derechos de los países productores. La organización se impuso porque no usó el petróleo como un arma política.
Esto es lo que ahora pretende, demasiado tarde, el Presidente de Venezuela. Y lo más extravagante del cuento es que la propuesta de otra OPEP política se la formula a Rusia, como si la Rusia de Vladimir Putin fuera la Unión Soviética de Stalin y el enemigo número uno del capitalismo, en particular de Estados Unidos.
Da la impresión de que las noticias de la caída del Muro de Berlín todavía no han llegado al Palacio de Miraflores. Menos aún, que la trama de negocios entre Rusia y Estados Unidos, como entre China y el imperio, no tuviera la entidad que ha ido adquiriendo.
La verdad es que si el presidente Chávez quiere acabar con el capitalismo en el mundo, como es su máxima aspiración, debe saber que no sólo tiene que combatirlo en Estados Unidos y Europa, sino también en Rusia y China. No será una tarea sencilla, al parecer, pero sí una razón para reclamar un quinto periodo presidencial después de 2030. Sí, necesitará muchos años más.
Y, quizás, otra vida.
Algunos supusieron que la propuesta de otra OPEP repercutiría inmediatamente en los países de la actual organización. No fue así. No hicieron caso. Comienzan a acostumbrarse a la aparición periódica de estos fantasmas. La organización sobrevivió a tantos y tan fuertes embates que ya no se arredra ante extravagancias como ésta. Sólo queda por lamentar que sea de uno de los principales fundadores que salga ahora una propuesta dirigida a socavarla. Lamentable. Seguro que en el Kremlin sonrieron una vez más.