Defensoría majunche
06-Oct 10:16 am|El Nacional
La Defensoría es un fantasma que no sale sino de vez en cuando y que los
venezolanos miran con desconfianza y sin seguridad en sus acciones

Logotipo de la Defensoría del Pueblo |
A la señora, un poco esmirriada, que le tocó la lotería bolivariana y fue nombrada defensora del puesto, y que elaboró un informe sobre los derechos humanos en Venezuela destinado a las Naciones Unidas, hay que hacerle un homenaje y quizás erigirle una estatua por su habilidad a la hora de esconder la realidad y transformarla en un documento dirigido a engañar, nada menos ni nada más, que al comité de expertos de la ONU.
A los venezolanos decentes nos da pena que esta señora presente un informe que parece más bien un libreto de un programa humorístico de televisión. Para desgracia nuestra y para ridículo de la numerosa comitiva que lleva el Gobierno a la cita ante la Comisión de Derechos Humanos de la Organización de las Naciones Unidas, la defensora del puesto sólo ha considerado como relevante el caso de los alimentos podridos de Pdval.
Con ello indica lo poco que le interesan a ella, bolivariana al fin, las condiciones de hacinamiento en las cárceles, las muertes ocasionadas por los enfrentamientos entre los presos y la fuerza pública (caso Rodeo I y Rodeo II), los asesinatos sistemáticos de ciudadanos por las fuerza policiales y la Guardia Nacional, los secuestros y desapariciones de venezolanos por las guerrillas colombianas en la frontera, los secuestros y el persistente exterminio contra los líderes sindicales del oficialismo y la oposición.
¿En qué mundo vive esta defensora del puesto? Sus asesores deben vivir en la luna porque si habitan en Caracas, Maracay, Valencia, San Cristóbal, Mérida, Porlamar, Maracaibo, Cumaná, Puerto Ordaz o Maturín, deben saber que la violación del derecho a la vida, a la seguridad personal, a la lucha contra la violencia a la mujer es una epidemia que este gobierno machista no ha podido ni ha querido voluntariamente acabar.
Lo cierto es que la Defensoría es un fantasma que no sale sino de vez en cuando y que los venezolanos miran con desconfianza y sin seguridad en sus acciones. Ahora produce risa y dolor que esta señora quiera justificar su trabajo enviando un informe sobre un caso como Pdval que, como todo el mundo sabe, fue descubierto por la oposición, fue detallado hasta sus últimas consecuencias por la prensa democrática e independiente y ocultado de la manera más vergonzosa por los medios de comunicación oficialistas.
Pero, señora defensora del puesto, recuerde no sólo las tragedias de las cárceles, sino también los atropellos que los cuerpos de inteligencia llevaron a cabo en los innumerables actos de allanamientos sin órdenes judiciales. Los agentes de seguridad del Estado mataron y secuestraron a militantes de la oposición y recibieron a cambio la inmunidad del gobierno bolivariano.
Recuerde a Roger Cordero, general y diputado rojo rojito a quien acusan de haber participado en la masacre de Cantaura.
Recuerde a los presos en las celdas del Cicpc que murieron por las palizas que recibieron de esos policías. Cobra tu sueldo, defensora de nadie.