Carlos Andrés Pérez en Venezuela
05:28 am 04-Oct de 2011|El Nacional
CAP fue un hombre controversial tanto en su accionar partidista como en
sus funciones como ministro del Interior en los violentos años sesenta. Hoy regresan sus restos para descansar en Venezuela

Carlos Andrés Pérez, ex presidente de Venezuela | Cortesía Globovisión
Luego de una lucha judicial entre las familias Pérez-Rodríguez y Pérez-Matos que se extendió por 9 meses, este martes regresan a Venezuela los restos del quien fuera dos veces ex presidente del país, Carlos Andrés Pérez.
Lea el editorial de este martes:
Tras nueve meses de su muerte en Miami y luego de un largo e innecesario proceso judicial entre sus familiares, llegan hoy a Caracas los restos del ex presidente Carlos Andrés Pérez, dos veces elegido como mandatario de este país por una amplia votación popular.
Como político y líder, junto con Rómulo Betancourt, del partido Acción Democrática, luego de la caída de la dictadura del general Marcos Pérez Jiménez y de su pandilla de militares corruptos, CAP fue un hombre controversial tanto en su accionar partidista como en sus funciones como ministro del Interior en los violentos años sesenta del siglo pasado cuando se le encomendó enfrentar la rebelión cívico militar comandada por las organizaciones de izquierda.
En un país encendido por las protestas de calle, el desempleo y las numerosas huelgas, de los ataques de las guerrillas rurales y urbanas, de las intentonas golpistas y el desembarco de fuerzas cubanas enviadas por Fidel Castro, no era tarea fácil encontrar a un ministro del Interior que asumiera la responsabilidad no solo de combatir los focos de rebeldía sino también de restablecer el control gubernamental en amplias zonas del país.
Desde luego, CAP no salió ileso de esta prueba de fuego y durante un largo tiempo se le recordó por su conducta tildada de policial, por el empleo de la fuerza a la hora de reprimir a sus adversarios y por no ceder ni dejarse intimidar ante una oposición armada que luchaba con denuedo, coraje y persistencia.
Pero, como sucede con frecuencia en la historia de este país, luego de abandonar el ministerio del Interior, Carlos Andrés Pérez persistió en su carrera partidista y comenzó a construir pacientemente una maquinaria electoral que le permitiera, llegado su momento, aspirar a la Presidencia de la República.
No fue fácil no solo por su imagen del pasado sino porque dentro de su propio partido tenía adversarios de gran calibre que no veían con buenos ojos su aspiración a convertirse en el candidato presidencial de Acción Democrática. Sin embargo, su vigorosa campaña al interior del partido le permitió hacerse con la postulación a la primera magistratura.
En ese momento, AD estaba en la oposición luego de ser derrotada por el candidato de Copei, Rafael Caldera. A CAP le tocaba la difícil tarea de recuperar el poder y consolidar la hegemonía adeca. Para sorpresa de muchos, llevó a cabo una campaña electoral totalmente diferente a las de sus antecesores y rompió los anticuados esquemas que se arrastraban desde los años sesenta.
Luego de su rotundo triunfo llegó otra sorpresa: la nacionalización petrolera. De allí en adelante surgió otro Carlos Andrés Pérez, más progresista e internacional. Pero la historia jugó en contra: en su segunda presidencia, cuando todo el mundo juraba que los golpes militares estaban acabados, surgió un dinosaurio militar dándole una patada a la democracia para instaurar luego la corrupción de hoy.