Comienza investigación de la OTAN y Gobierno afgano sobre quema del Corán
22-Feb 11:44 pm|EFE
El fin de la investigación es
descubrir la "verdad que rodeó a los hechos que causaron el incidente",
para así "tomar todas las medidas necesarias e impedir que esto
vuelva a suceder

El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen | Reuters
Un equipo conjunto de la misión de la OTAN en Afganistán y del Gobierno afgano ha iniciado la investigación sobre la denunciada quema de Coranes en la base militar de Bagram, que ha causado protestas en las que han muerto ocho personas.
El equipo visitó el miércoles el centro de detención de las tropas internacionales de Bagram, al norte de Kabul, en la Provincia de Parwan, para obtener datos sobre el modo en el que las tropas se deshicieron el pasado domingo de una cantidad indeterminada de material religioso.
"Esta visita es un primer paso extremadamente importante para resolver el asunto, y agradezco que el presidente (Hamid) Karzai nos apoye enviando un grupo de representantes", dijo en un comunicado difundido hoy el jefe de la misión afgana de la OTAN, John Allen.
Según añadió Allen en la nota, el propósito de la investigación es descubrir la "verdad que rodeó a los hechos que causaron el incidente", para así "tomar todas las medidas necesarias para impedir que esto suceda de nuevo".
La misión todavía no ha aclarado en detalle qué sucedió en el interior de la base, pero un testigo aseguró que varios militares de EE UU quemaron algunos ejemplares del Corán y otros libros religiosos en el interior del centro.
De acuerdo con esa versión, los miembros de la OTAN transportaron en una furgoneta el material quemado al exterior del complejo de Bagram, donde fue hallado por empleados afganos que lo expusieron al público, lo que dio pie a las primeras manifestaciones este martes.
Esas protestas se extendieron por varios puntos de Afganistán y se recrudecieron hasta el punto de que ocho personas murieron y 40 resultaron heridas en enfrentamientos con la Policía.
El Gobierno de Karzai emitió ayer un comunicado en el que ordenó la apertura de una investigación sobre las muertes, informó la agencia afgana AIP.
La profanación del Corán es una asunto muy sensible en Afganistán. El año pasado unas 20 personas, entre ellas siete trabajadores de la ONU, murieron a raíz de las protestas por la quema pública de un ejemplar en una iglesia estadounidense.