Sábado, 26 de mayo de 2012 • CARACAS/VENEZUELA
Risa y buenos momentos fortalecen la lucha del paciente con cáncer
22-Feb 10:08 am|Lilia Malavé
La socialización y la intimidad con la pareja contribuyen a un buen estado anímico, tomando siempre en cuenta el cansancio físico
Paciente de cáncer
Paciente de cáncer | EFE
Dolor, angustia y miedo son las reacciones emocionales que se espera que presenten quienes se enfrentan al diagnóstico de un cáncer. Esos sentimientos pueden perdurar en el tiempo, pues después del diagnóstico viene el tratamiento, que es un período que probablemente desencadenará otro duelo, porque los efectos secundarios son drásticos e ineludibles: fatiga, cambios en el apetito, malestar corporal y pérdida de cabello, en algunos casos.

Ante esta realidad, cada vez más especialistas se han convencido de que una actitud positiva juega un papel clave en la superación del tratamiento y de la enfermedad, por lo que la terapia del paciente oncológico no sólo debe ser médica, sino también psicológica, con apoyo de la familia y amigos cercanos de la persona.

Gisell Luna, psico-oncóloga del Hospital Universitario de Caracas, explica que el temor que se desata después del diagnóstico está asociado a la posibilidad de morir y no al cáncer en sí: "A todos nos asusta tener cáncer, pero una vez que llega el diagnóstico, el miedo no es a la enfermedad sino a la muerte.

Es importante que la terapia y el entorno del paciente se enfoquen en explicar que los tratamientos han avanzado, de modo que hoy la gente sobrevive al cáncer más que en años anteriores".

Una reacción esperable es la depresión y el desánimo, pero Luna insiste en que la enfermedad es una circunstancia a la que la vida debe adaptarse.

"Tener cáncer no es igual a estar muerto; hay que continuar viviendo con un estado de ánimo ideal para sobrellevar la situación", señala. La actitud positiva se puede cultivar utilizando el período de reposo médico para disfrutar de buenos momentos: reír, ver películas en casa, leer, recibir visitas.

A menos que el médico indique lo contrario, la socialización no está prohibida; de hecho, fortalece el ánimo. Claro, todo en función de lo que el organismo le permita hacer: el cansancio sólo se cura descansando.

"Ir acompañado a las sesiones de quimioterapia es una buena alternativa; el contacto con amigos y familiares hace más llevaderas las dos o tres horas que la persona debe pasar conectada a los catéteres que suministran los fármacos, porque el tiempo pasa más rápido cuando se disfruta de una conversación o un juego de mesa", indica.

Puede parecer elemental, pero la compañía también será útil en cosas básicas como ir al baño o acomodarse en la silla de tratamiento.

Intimidad. El paciente de cáncer conserva, a pesar de la enfermedad, sus vínculos. Parte de la interacción social incluye tener pareja y, con ello, intimidad. Luna enfatiza que la sexualidad no debería interrumpirse durante el tratamiento oncológico, a menos que el médico la prohíba. "Si el especialista lo permite, es saludable mantener relaciones sexuales con normalidad, aunque tomando las previsiones de cada caso".

La líbido y elementos como la lubricación natural pueden variar por consecuencia de los fármacos, pero hay alternativas que ayudan a manejar las circunstancias, como el uso de lubricantes artificiales y también el apoyo y comunicación con la pareja.
23-May 12:55 pmYoga para hombres
23-May 12:40 pmEl acné en la madurez
17-May 12:36 pmOsteoporosis
15-May 02:19 pmHumo de segunda mano
07-May 07:05 amTerapia con lágrimas
Comentarios manejados a través de Disqus