A Magglio Ordóñez le quedan varias tareas por completar todavía
10:02 am 22-Feb de 2012|Ignacio Serrano
El falconiano dice que se retirará si no recibe pronto una oferta, justo a las puertas de los 300 jonrones
La mala suerte de Magglio Ordóñez casi no tiene parangón. En los últimos dos años se ha fracturado dos veces el mismo tobillo, y con lesiones que no están conectadas una a la otra.
La huella de Ordóñez en las mayores, paradójicamente, ha sido brillante. En cuatro temporadas consecutivas se combinó para batear .300, con 30 jonrones y 100 empujadas, y hace apenas un lustro consiguió la que para muchos es la mejor campaña que un bateador venezolano ha logrado en la gran carpa.
El jardinero falconiano no tiene trabajo ni salud. Aún se rehabilita para recuperar el ciento por ciento de sus capacidades físicas, luego de pasar por el quirófano en octubre, tras la segunda fractura.
Pero al toletero derecho le sobran metas por alcanzar y quiere jugar al menos una última temporada en las grandes ligas, antes de retirarse. Acaba de cumplir 38 años de edad. Varias de esas metas estaban a su alcance la zafra pasada.
Aspiraba a convertirse, por ejemplo, en el segundo venezolano en la historia con 300 cuadrangulares en las mayores, después de Andrés Galarraga. No pudo, al no lograr preparar su físico como esperaba, debido a la primera fractura.
Ordóñez viene de la peor cosecha de su carrera. Desde su año de novato, en 1998, sólo una vez había cerrado por debajo de .800 en OPS, en 2005, cuando venía de operarse una rodilla y sufrió de diverticulitis.
Su OPS el año pasado fue apenas de .634 puntos. Comenzó a batear en la recta final, pero terminó con .331 de slugging, ya que únicamente sumó 15 extrabases. Hasta perdió la titularidad.
Ordóñez se mantiene a seis cuadrangulares de los 300, una de los objetivos que confiesa abiertamente. Con un buen torneo, podría alcanzar los 2.326 hits de David Concepción y hasta los 2.333 de Galarraga, para llegar al cuarto lugar de todos los tiempos en la expedición nacional. En este instante tiene 2.156.
El nativo de Coro ha podido estar mucho más lejos en la embajada venezolana. Perdió buena parte de 2004 por la lesión en la rodilla, parte de 2005 por la diverticulitis, parte de 2010 por causa de la primera fractura y el mismo problema le robó parte de su potencial un año después.
Aquella combinación de .300, 30 y 100 que obtuvo en cuatro campeonatos diferentes sólo fue emulado y finalmente superado entre los venezolanos por Miguel Cabrera, que en 2011 llegó a cinco. Galarraga se retiró con tres. Ningún otro criollo lo ha hecho en más de una vez.
A Ordóñez le faltan 24 anotadas para llegar a 1.100 en su currículo. Con 25 tubeyes más, superará los 444 del "Gato" y llegará a 451 en su historial, la misma cifra que tiene Omar Vizquel, el dueño del segundo peldaño entre sus compatriotas. Por arriba de ellos, únicamente aparece Bob Abreu, con 554.
Para conseguir todo eso, le hace falta lograr primero un contrato que le permita jugar en esta zafra. No parece dispuesto a aceptar sólo una invitación para los entrenamientos de primavera.
Ordóñez bateó para .363 hace cinco años, cuando terminó segundo en la votación para el premio al Jugador Más Valioso. Tan poco tiempo después, no tiene dónde demostrar que aún le queda pólvora que ofrecer, con tantas metas por cumplir.