El nuevo retrato de la oposición
19-Feb 09:43 am|Javier Pereira
Más de 3 millones de electores acudieron a las urnas para elegir al
candidato presidencial de la alternativa democrática y al mismo tiempo
renovar el liderazgo opositor en todo el país

La nueva foto de familia escenifica la victoria de la oferta renovadora sobre la restauración | Williams Marrero
El lunes 13 de febrero, Venezuela amaneció con nuevos rostros en su mapa político.
Más de 3 millones de electores acudieron a las urnas para elegir al candidato presidencial de la alternativa democrática y al mismo tiempo renovar el liderazgo opositor en todo el país.
El resultado fue el dibujo de la nueva vanguardia política: dirigentes mayoritariamente jóvenes y con experiencia en gestión pública.
Los resultados de las primarias provocaron un quiebre generacional: 98,3% de los votos a la Presidencia se concentró en 3 líderes menores de 45 años de edad y sin vinculación con el ejercicio político antes de 1998, perfil que se corresponde también con al menos 7 de los 17 candidatos a gobernadores y más de una docena de candidatos a las alcaldías de las principales capitales. Además, varios líderes estudiantiles también entran en escena con fuerza en espacios importantes como Vargas, Mérida y San Cristóbal Pocos veteranos se mantienen en el cuadro, entre los que destacan Antonio Ledezma, Morel Rodríguez y César Pérez Vivas (que retuvieron sus espacios gracias al consenso en el seno de la MUD), además del regreso de figuras como Andrés Velásquez (Bolívar) e Iván Colmenares (Portuguesa). Mención aparte tiene Ramón Guillermo Aveledo, que ha conducido con mucho acierto e inteligencia la gestión de la Mesa de la Unidad Democrática y se ha convertido en un factor de equilibrio necesario en el universo político opositor.
Hay otro ingrediente que se destaca: muy pocas mujeres en el cuadro principal. Sólo una candidata a la Gobernación de Monagas, Soraya Hernández, y otras dos en alcaldías importantes (Eveling Trejo de Rosales y Fabiola Colmenares); además de María Corina Machado, que seguramente se convertirá en la principal referencia opositora en la Asamblea Nacional.
Los liderazgos arraigados opacaron a las maquinarias partidistas, especialmente en todo el corredor llanero (Apure, Barinas, Guárico, Portuguesa y Cojedes), donde se impusieron candidatos de partidos regionales o independientes, incluidos tres ex gobernadores con influencia en sus regiones.
Sobre sus hombros descansa la tarea de conquistar espacios en una zona controlada hegemónicamente por el chavismo durante la última década.
El efecto del voto entubado se registró con fuerza solamente en Miranda, con El Trabuco de Primero Justicia; en el resto del país el mapa del liderazgo municipal es multicolor.
La nueva foto de familia escenifica la victoria de la oferta renovadora sobre la restauración.