¿Hay Corazón? sirve para tocar puertas y buscar parejas
19-Feb 08:22 am|Katiuska Silva
Con los modales de Caterina Valentino está garantizada la compostura y el control de la chabacanería dentro del set de grabación

La animadora Caterina Valentino conduce el programa ¿Hay Corazon? en la planta televisora Televen | Leonardo Noguera
Mañana revuelta en el set de ¿Hay Corazón? el miércoles pasado.
Por un lado, no asistieron las ocho mujeres que se necesitan para participar en cada programa; por otro, el equipo técnico es nuevo y debe entrenarse sobre la marcha. Por fortuna, sí hay ese número de hombres interesados en buscar pareja y el productor del espacio, José Gregorio Valero, rápidamente toma la decisión de invertir el formato. En esta ocasión cuatro chicas serán presentadas a ocho jóvenes para ver si entre ellos hay o no corazón.
Mientras todo el mundo toma su lugar, Caterina Valentino, la animadora, aparece perfectamente maquillada y peinada, con un vestido rojo superceñido al cuerpo. Comienza a conversar con los participantes para que se sientan cómodos y actúen con espontaneidad una vez que las cámaras se enciendan. A ambos bandos les repite insistentemente: "Diviértanse, pásenla bien".
A un lado del estudio están ellas, vestidas de acuerdo con los requerimientos de la producción: "Como para ir a una rumba".
Del otro lado están ellos, trajeados con mucha más sencillez. Pareciera que la exigencia en este sentido no fue igual para ambos equipos. No obstante, mientras se afinan los detalles, las miradas entre ellos comienzan a cruzarse.
Valentino les enseña con las manos los códigos del programa "Crunchi crunchi" y "Serrucho" y baila uno de los temas con las participantes.
Cuando todo está preparado, la animadora presenta a los concursantes, el astrólogo del programa ofrece una receta de amor y enseguida empieza la acción. Valentino sólo cuenta con una chuleta para la introducción del tema del día. En virtud del estilo y la clase que la caracteriza es casi imposible que diga una vulgaridad en algún momento de la grabación.
De vez en cuando una frase de doble sentido se le escapa a uno de los participantes, pero entre risas la situación es atajada por la conductora del programa.
Aquí no hay instrucciones de parte de la producción para ponerle más picante a escenas que pudieran resultar subidas de tono. Todo transcurre como entre un velo de pureza, a través del cual se cuida la censura de lenguaje, sexo y violencia que debe mantenerse por el horario de transmisión, pero que no existía en el Doce Corazones de Miami ni en el espacio que produjo Venevisión.
Intereses distintos. José Gregorio Valero afirma que la productora dueña de la franquicia fue flexible en cuanto al cambio del nombre del programa y la realización de varios ajustes en la escenografía. "Lo que sí exigen es la colocación de algunos elementos y dos barras: una de hombres y una de mujeres. Detrás de cada una de ellas está el público", indica.
¿Hay Corazón? se graba cada dos semanas en las instalaciones de Televen. Y aunque el productor calcula que ese trabajo se puede hacer en hora y media, esta mañana se ha extendido por detalles técnicos.
Aun así, una de las concursantes es sacada del juego rápidamente. Su nombre es Jeneska Guerra, de 24 años de edad y estudiante de Trabajo Social. La joven asegura que su intención no era buscar novio sino dejarse ver por los productores del canal. "Participé porque estudio modelaje y me pareció interesante para incursionar en la televisión. No lo hice para buscar novio, aunque no está de más conocer gente. La interacción fue chévere y Caterina fue muy amable con nosotras", expresa.
Las compañeras de equipo comparten su opinión. Tampoco fueron a buscar pareja.
Para ellas lo importante era dejarse ver por quienes hacen programas de televisión y eventualmente pudieran interesarse en ellas para alguno de los espacios. Y como la oportunidad es única, se hace lo imposible por figurar.
Estefanía Marquina, de 18 años de edad, ha bailado y se ha robado el show esa mañana. La estudiante de Comunicación Social dice: "Es un programa divertido y diferente.
Es más alegre que el otro que pasaban. Vine para tocar las puertas del medio, lo del novio es opcional".
Sus contrapartes masculinas, en cambio, sí buscaban corazón. José Romero, de 21 años de edad, fue el primer eliminado del programa y se retiró convencido de que allí estaba su media naranja. Deberá seguir la búsqueda en la calle.