Érika Santiago: Considero que fui una niña valiente
19-Feb 08:13 am|Katiuska Silva
La actriz asegura que Mimí Lazo y Luis Fernández han sido clave en su desarrollo profesional, pues le han abierto puertas a nuevas oportunidades laborales

Después de ¿Vieja yo? comencé a trabajar con Mimí en a 2,50 la cuba libre. Luego, Luis Fernández habló con Frank Spano para que yo participara en la película Hora menos | Cortesía Venevisión
Desde su aparición en pantalla, en 2006, como parte del elenco de la serie juvenil Con Toda el Alma, Érika Santiago ha ido marcando su terreno en televisión. Y aunque reconoce que buena parte de su recorrido tiene que ver con el respaldo que ha recibido de amigos, lo que es indiscutible es que la mayor parte de su vida ha estado dedicada a las artes.
A los 9 años de edad decidió sumarse al coro y grupo teatral de la iglesia que frecuentaba. Luego, con apoyo de su madre, estudió modelaje y baile, al tiempo que trataba de pescar alguna oportunidad que la llevara a trabajar en televisión.
Así consiguió ser una de las niñas que se disfrazaba de esfera con las letras de RCTV para promocionar el canal y miembro del grupo de baile del programa Reto TV.
Cuando se graduó de bachiller ya tenía experiencia como actriz, cantante y modelo. Por eso, antes de complacer a su mamá, quien quería que fuera abogada, decidió estudiar Publicidad y en paralelo actuación, carrera a la que terminó dedicada en cuerpo y alma.
Su interpretación en Voltea pa’ que te enamores le abrió puertas y le permitió hacer contactos. Actualmente le da vida a Marilyn González, la amiga incondicional de la esposa del protagonista de El árbol de Gabriel.
¿Fue difícil conseguir la primera oportunidad en televisión?
Un amigo me recomendó para que hiciera el casting de la serie juvenil y afortunadamente me dieron el papel. Cada proyecto ha sido un reto. Uno desea que cada personaje sea distinto y en eso he sido afortunada. La experiencia más difícil fue la serie, porque nunca había hecho televisión, no sabía en qué tono hablar ni cómo manejarme con las tres cámaras. Además, como soy introvertida, me costó adaptarme al grupo. Me aislaba mucho para observar, pero tuve el apoyo del productor Alberto Giarroco.
¿Tener baja estatura afectó alguna vez el proceso para obtener un personaje?
Siempre he estado conforme con mi estatura y nunca me había dado cuenta de lo bajita que soy. Todo el tiempo había estado como en mi mundo, a pesar de que había hecho mucho modelaje. Creo que me ayudó bastante no fijarme demasiado en cómo eran los demás. Hoy, que soy más consciente, ya estoy dentro del grupo, pero considero que fui una niña valiente y afortunada por las oportunidades que me dieron. También ha habido mucha gente que me ha recomendado y que me ha abierto las puertas.
¿Habla de Mimí Lazo?
Sí. Cuando era niña, que me disfrazaba de bolita de RCTV, la vi en una alfombra roja. En ese momento dije: "Yo quiero actuar como ella". Después la conocí en Voltea pa’ que te enamores y como era tan introvertida no me atrevía a hablarle.
Pero ella se acercó a mí, me explicó muchas cosas y el trato fue muy bueno. Luego trabajamos juntas en ¿Vieja yo? Mimí ha sido clave en mi carrera, al igual que Luis Fernández.
¿En qué sentido?
Después de ¿Vieja yo? comencé a trabajar con Mimí en a 2,50 la cuba libre. Luego, Luis Fernández habló con Frank Spano para que yo participara en la película Hora menos. Ambos me recomiendan siempre y se han portado super bien conmigo.
Su personaje Marilyn es una amiga bastante particular...
Marilyn es terrible. Es una muchacha que quiere sacarle provecho a lo que sea. Es amiga de Angie, una mujer de poder y dinero, con la que le conviene estar, y no por mala intención. Ella viene de un barrio y no quiere volver a allá. Pero siento que es la cabeza de Angie, la que le dice qué hacer y cómo actuar en cada situación, aunque no sea el camino correcto.
Pero ésa es su función, pensar por su amiga.
¿Y como amiga le ha tocado pensar por alguien?
No, gracias a Dios no. Mis amigas no son parecidas a Angie ni yo a Marilyn, que es envidiosa. La vida es importante y uno tiene que valorar lo que tiene día a día. Todo es una bendición y hay que disfrutar lo que uno tiene.