Cuatro paisajes urbanos para enamorarse
14-Feb 06:21 am|Lilia Malavé G.
El Calvario, los miradores Boyacá y de Valle Arriba, y los jardines universitarios son opciones

En Valle Arriba hay un mirador que regala románticos atardeceres a los caraqueños, en medio de un clima agradable | Manuel Sardá
Todavía hay lugares donde el romanticismo tiene cabida en Caracas. Aunque la capital adeuda a sus habitantes un aproximado de 5.000 hectáreas de espacios públicos y la mora se evidencia en las cada vez más reducidas áreas que sobreviven, casi todas a la sombra de edificios que se reproducen vertiginosamente, los caraqueños cuentan aún con refugios en los que pueden pasar un rato agradable con su pareja.
El Calvario es uno de ellos.
Desde su reinauguración, en el año 2010, el parque se transformó en un sereno balcón sobre la ciudad. Es común ver en las tardes a personas tomadas de las manos mientras recorren la arboleda, o sentadas en las barandas de concreto, a la vez que disfrutan del paisaje.
José Gregorio Pérez, de 18 años de edad y residente de El Silencio, llevó el jueves en la tarde a Bárbara Rodríguez para que contemplara la vista.
"Yo vivo en Los Teques y nunca había venido, pero estoy segura de que volveré. Es un sitio tranquilo, ideal para despejar la mente", aseguró ella.
Subir la larga escalinata ahora es opcional, porque desde 2010 hay transporte gratuito desde el Arco de la Federación hasta la capilla de la Virgen de Lourdes, casi en lo más alto del parque.
El Café Venezuela, que está allí, también forma parte de los lugares predilectos de las parejas: venden chocolate caliente, arepas dulces y otros manjares criollos, así como almuerzos.
Eliécer Arévalo, empleado, dice que en un día de poca afluencia, al menos 30 parejas visitan el local: "Hay mucha seguridad; siempre hay recorridos de los guardias patrimoniales y de la Policía Nacional y eso motiva a venir".
Vistas y bosques
El mirador Boyacá, al margen de la Cota Mil, también fue recuperado hace dos años y es otra opción para ir en pareja. Más allá de la vista de la ciudad, que es un atractivo, la frondosa vegetación, los espejos de agua y los juegos de luces a partir de las 6:00 pm brindan un espectáculo que complementa los besos más dulces. "Estando aquí, el ruido de los carros parece lejano. Nos gusta mucho el lugar", dicen Luis Mirabal y Mary Vegas, pareja que el jueves fue a disfrutar del atardecer. La presencia permanente de guardias nacionales posibilita ir desde las 6:00 am hasta las 9:00 pm.
Un funcionario aseguró que en un día pueden ir 75 parejas al mirador, en el que hay venta de comidas y baños públicos.
Está prohibido el consumo de bebidas alcohólicas y la permanencia prolongada dentro de los carros: "Algunos se ponen demasiado románticos".
Un lugar similar es el mirador de Valle Arriba, frente a la Embajada de Estados Unidos. La vista es espléndida y, según los usuarios, es posible estar hasta las 2:00 am, a pesar de que la Policía de Baruta hace una última ronda a las 10:30 pm. "Es muy seguro, aunque tiene la desventaja de que es imposible llegar si no es en carro. Pero este es un lugar excelente para conversar en pareja", señala Juan Carlos Guillén, quien asegura haber estado allí en plan romántico unas cuantas veces.
Otros lugares predilectos de los enamorados, sobre todo de los más jóvenes, son los jardines de las universidades.
En las horas libres, es toda una tentación para los ucevistas sentarse en Tierra de Nadie y, abrazados, disfrutar de los acróbatas que practican enredados en telas colgadas de los árboles.
La quietud de los jardines de la Universidad Simón Bolívar también llama a muchos a combatir el frío con arrumacos, entre lagunas y libros que sirven de almohada para acostarse a observar las nubes y vivir la felicidad de estar enamorado.