
"El candidato de la unidad no será el que quiera el PSUV"
07-Feb 07:11 am|Celina Carquez
Aseguró que si gana las primarias recorrerá el país de punta a punta. "Chávez no va a hacer campaña así", dijo. Evitó dar nombres de un eventual gabinete

El precandidato presidencial y gobernador de Miranda, Henrique Capriles Radonski | David Fernández / EFE
Henrique Capriles Radonski se queja, en tono jocoso, del interés que despierta su vida privada. "A mí me da mucha risa que haya gente a la que le interese más mi vida sentimental que las propuestas". Pero reconoce que una de las maneras que tiene el venezolano para afrontar la adversidad es el sentido del humor.
A sus 39 años de edad este abogado promueve una política ajena a toda estridencia, y con un fuerte mensaje de inclusión. "Aquí se va a acabar el chantaje de la camisa roja; nadie va a necesitar estar en un partido para recibir beneficios". Su norte: elevar el nivel educativo del país.
--¿Si llega a ser el candidato de la Unidad se tiene que separar del cargo? ¿Qué pasará con la gobernación? --Todavía no. La separación del cargo ocurre cuando se formaliza la inscripción ante el CNE, y asume el secretario de gobierno. Pero yo ahora estoy trabajando en el Operativo de Carnaval.
--¿Cómo financia su campaña? --Tenemos SMS, cenas, rifas, y gente que se acerca a colaborar espontáneamente.
Hay mucho miedo con el tema de ayudar, no es fácil. Cada partido político colabora, y toda la alianza busca cómo financiarse. Esta será una lucha completamente desigual. Pero la fuerza de querer cambiar puede más que una campaña milmillonaria.
En Miranda pasó así.
--Diga tres cualidades que le servirían para ganarle a Chávez --Tengo una capacidad de trabajo brutal. No tengo prejuicios ni reconcomios a la hora de trabajar, porque no creo en la división. Soy un militante del futuro. Creo en el progreso, y Chávez no cree en el progreso.
--¿Si ganara las elecciones, a qué persona del Gobierno invitaría a trabajar? --Esas decisiones no están tomadas, y no voy a comprometer a nadie diciendo nada que pueda perjudicarlo. Tenemos tiempo para formar el mejor equipo.
--Ante un eventual triunfo, ¿llamaría a Pablo Pérez, Pablo Medina y a María Corina Machado a trabajar con usted? --Cada uno tiene un rol que cumplir. Ahora, yo no me quedo allí. El país tiene miles de líderes que hay que convocar para construir la victoria del 7 de octubre. Líderes comunitarios, locales y regionales. Creo mucho en el liderazgo local.
--Si no gana, ¿está dispuesto a trabajar con el vencedor? --No quiero sonar soberbio, pero las primarias están muy claras. Estoy concentrado en promover el voto. Ganar con una gigantesca participación. Estoy con lo que la gente decida.
--¿Cómo harán para movilizar a la mayor cantidad de gente posible? --Sé que la gente va a salir a votar.
--¿Por qué está tan convencido? --Esta es una competencia de liderazgos, no de partidos. Todas las organizaciones tenemos simpatizantes.
Pero el tarjetón es con nombre y apellido. Algo así pasó en 1998. Las maquinarias movilizaron gente, y la gente votó por Chávez.
--El oficialismo da como un hecho que Pablo Pérez será el candidato...
--Ese partido tiene dos grandes frustraciones: que hay primarias y que no pueden elegir el candidato. No será el que ellos quieran.
--¿Cómo tener una campaña exitosa en condiciones tan desiguales? --Recorrer el país de punta a punta como nunca nadie lo ha hecho. Chávez no va a hacer campaña así. Nadie ha dicho que va a ser una carrera fácil, pero llegar hasta aquí tampoco lo fue.
Los indicadores del Gobierno hoy son muy parecidos a los de 1998.
--¿Cuáles son los grandes logros de su gestión en Miranda? Los logros en educación no los tiene ningún estado, mejoró el rendimiento y la calidad. Le hemos cambiado la vida a muchas personas con la vivienda.
--¿Por qué dice que si se busca una novia tiene que ser maestra? --Es una forma de decir que me gustan las mujeres inteligentes.
--Lo de la novia ya se ha transformado en un chiste.
--Nunca podemos perder el sentido del humor. Creo en la familia porque forma parte de los valores y los principios.
--En la alianza entre usted y Leopoldo López, ¿quién dio el primer paso? --Fue primero un acercamiento entre los jefes de campaña, Carlos Vecchio y Armando Briquet. Luego hubo conversaciones entre nosotros. Pensamos en hacerlo después, pero decidimos que así iba a ser más poderoso.