La Vega es zona de viudas y huérfanos
05-Feb 06:51 am|Angélica Lugo
Los enfrentamientos entre bandas ponen en jaque a la población masculina de la parroquia capitalina
"A esta hora todos los gatos son pardos", dijo el conductor de uno de los rústicos que se toman en la redoma La India, de El Paraíso, para subir a La Vega. El comentario, más allá de rayar en lo común, fue un alerta para hacer ver que por las noches esa populosa parroquia del municipio Libertador es casi impenetrable por desconocidos. Eran las 8:00 pm de un miércoles. No fue difícil comprobar que, efectivamente, la zona está cercada por la violencia.
El transportista fue enfático al señalar lo inseguro que es el lugar. Mientras empezaba el recorrido, comparó a La Vega con un pequeño Petare.
En las calles de La Vega se ven diminutas grutas como las que hay en algunas carreteras como huella de la violencia. Sirven para homenajear a personas que fueron asesinadas o que sufrieron accidentes.
La mayoría de los integrantes de las listas de víctimas son hombres. El hecho, más allá de incrementar los homicidios, engrosa el gremio de viudas y huérfanos. La Vega está constituida por 16 sectores. Ninguno está exento del luto.
El sector El Carmen es el mejor ejemplo para demostrar la problemática social de esa barriada. Los conflictos entre bandas, integradas por adolescentes y hombres que no llegan a los 29 años de edad, exterminan ese grupo social.
Los sitios públicos de esa zona en lugar de ser aprovechados para la distracción, agudizan la realidad. No son transitados.
Casi todos los habitantes masculinos murieron en hechos violentos. Las mujeres se resguardan en sus casas.
El barrio El Carmen cuenta con una cancha de baloncesto, pero la soledad es su única visitante.
Un arma para conquistar. Una vecina de ese sector de La Vega explicó que cuando un chico quiere cortejar a una mujer en el barrio, procura estar armado. De lo contrario, tendría pocas posibilidades de conquistarla.
"Un día, un joven le dijo a un amigo que una muchacha era bella, y el otro le comentó que si tenía una pistola, era suya.
Aquí el que tiene un arma puede tener a la mujer que quiera", relató.
El testimonio de la mujer no es descabellado. Ese día, a las 9:30 pm, un grupo de adolescentes estaba reunido en la entrada de uno de los callejones del sector La Matica. Varios jóvenes, que tienen armas y que se mostraban confiados, bailaban al ritmo del electro house, una música electrónica que invitaba al disfrute de las personas del sexo opuesto.
El ritmo musical arropó a toda la cuadra. El consumo de licor y de cigarrillos completaba la velada del grupo. Poco a poco las adolescentes dijeron presente y se sumaron a la reunión.
Tal y como lo aseguró la vecina del otro sector de La Vega, "el que tiene un arma puede tener a la mujer que quiera".
De acuerdo con algunos testimonios que se lograron obtener en esa zona, que es considerada una de las más peligrosas de Caracas, casi todas las mujeres que en la actualidad son viudas y afrontan la tarea de formar un hogar sin la presencia paterna, empezaron sus relaciones prácticamente igual que las jóvenes que hoy se dejan enamorar por los líderes de algunas bandas.
"Da dolor ver a mujeres solas con niños huérfanos. Lamentablemente no ven más allá del presente y hoy están condenadas al sufrimiento", puntualizó un vecino de la parroquia.
Para los habitantes de La Vega no es fácil denunciar que su principal problema es la violencia. Aunque conocen a los líderes de las bandas y tratan de llevarse bien con ellos, su mejor protección es el silencio.
"¿Para qué le voy a decir a los policías quiénes son los delincuentes, si en algunas oportunidades se los llevan presos y a los tres días están de nuevo aquí buscando maneras de matar gente?", lamentó una mujer.