Votar y ganar
26-Ene 06:31 am|El Nacional
El lunes 23 de enero se ratificó que existe una alternativa ante la
lamentable situación de arbitrariedad, inseguridad y enfrentamiento que
vive Venezuela

Centro de actualización del Registro Electoral | Manuel Sardá
El lunes 23 de enero se ratificó que existe una alternativa ante la lamentable situación de arbitrariedad, inseguridad y enfrentamiento que vive Venezuela. En horas del mediodía, la Mesa de la Unidad democrática presentó los lineamientos de un programa de gobierno que servirá de guía a quien elija el pueblo el próximo 7 de octubre.
En la noche, el encuentro televisivo entre los precandidatos mostró que no sólo hay alternativas y alianzas ideológicas y políticas, sino que todas están dirigidas hacia un nuevo país democrático, plural, pacífico y alegre, que despertó ante la larga noche de división, insultos y amenaza del uso de la fuerza.
En contraste con los desfiles militares que llaman a la guerra y la utilización abusiva del poder por parte del aspirante a ser un único profeta uniformado, tuvimos la expresión de un grupo de ciudadanos que nos ofrecieron propuestas de paz y de progreso, no iguales entre sí, pero que tienen una base común que permite el entendimiento y las alianzas en un programa capaz de unir a los venezolanos.
"Votar y ganar" fue una consigna que se repitió en la presentación a los candidatos de unidad del programa de gobierno. Termina así la labor, hasta ahora impecable, de la Mesa de Unidad Democrática. Como dijo su secretario ejecutivo, Ramón Guillermo Aveledo, se ha cumplido con todos los objetivos. Se ha abierto el debate a todas las tendencias; se realizarán unas elecciones primarias en las que todos tienen cabida; y se mantendrá una unidad que permita recuperar la democracia y la dignidad de los venezolanos.
Ahora sólo queda votar el próximo Día de la Juventud con el objetivo de que no se prolongue el poder personalista hasta el año 2031, cuando el actual mandatario cumpla 77 años de edad.
Si llegara hasta ahí sería algo menor que lo que es actualmente Fidel Castro, pero Venezuela sería más triste y pobre de lo que es Cuba hoy.
El vigor que han mostrado las fuerzas democráticas contrasta con el formalismo, la decadencia y la repetición de las ceremonias oficiales. El engorde inexplicable de los actos protocolares, escenificados en la Academia Militar, muestra una diferencia inocultable con la espontaneidad y amistad de los aspirantes de la unidad. Los lineamientos del programa de gobierno enseñan que no se trata sólo de una actitud sino de un nuevo enfoque.
Es posible sacar a Venezuela de la inflación y del estancamiento. Y cualquiera de los precandidatos de la unidad es capaz de lograrlo.
Ahora solamente queda votar. Porque, como dice la consigna, votar es ganar. Es reafirmar los derechos de las mayorías. Es apostar por un país liberado de las tenazas de un pensamiento único, que alguna vez amenazó con la muerte, pero que ahora no se atreve a hacerlo. Es recuperar el espíritu del 23 de Enero de 1958, que en este último aniversario ha mostrado que mantiene su fuerza y su capacidad de convocatoria para la gran mayoría de los venezolanos.