¿Tocado o sombrero?: la polémica que trae "de cabeza" a Ascot
24-Ene 10:52 am|BBC Mundo
La carrera de caballos de más tradición en Reino Unido publicó su nuevo código de vestimenta y un veto a ciertos accesorios femeninos. La polémica no se hizo esperar

Catherine Elizabeth Middleton, la Princesa Catalina | Archivo

“¿Sombrero o tocado?”, solían preguntarse en los últimos años las asistentes a la carrera de caballos con más alcurnia de Reino Unido. La pregunta ya tiene una respuesta obligatoria.
Los tocados quedaron prohibidos en el palco real de Royal Ascot, uno de los eventos más exclusivos del calendario social británico en su próxima edición de verano.
Las nuevas reglas del código de vestimenta -ideadas para combatir la ropa provocativa, exagerada y reveladora cada vez común en los últimos años- fueron anunciadas este mes.
Y no sólo regulan los accesorios para la cabeza. Incluyen el veto a las faldas cortas y a los vientres al descubierto.
Según los organizadores, no se trata de una simple cuestión de estilo, si no de respeto a las reglas de la formalidad tradicionales del evento de más de 300 años de antigüedad.
Nick Smith, director de comunicación de Ascot, dijo: “No hay duda de nuestros clientes les gustaría volver a una situación en la que se reconoce universalmente que ésta es una ocasión formal y no una ocasión en la que puede vestir como lo haría en un club nocturno”.
Cuestión de tamaño
A pesar de que llamó la atención la prohibición en el código de vestimenta de usar blusas sin tirantes o evitar los disfraces, el veto a los tocados fue el que más levantó revuelo en la sociedad británica.
“¿Qué hay de malo con los tocados?”, se preguntaron varias personas en redes sociales como Twitter. El diario británico The Telegraph dedicó una a dilucidar el nuevo dilema de la sombrerería: “Cuándo un tocado no es un tocado”.
Y es que -contrario a otras reglas- los tocados (pequeñas piezas que se usan para adornar la cabeza y que han suplido al sombrero por cuestiones prácticas o estéticas) son bien aceptados en los altos círculos sociales británicos.
Kate Middleton, la ahora duquesa de Cambridge fue una de sus principales usuarias en 2011, se vieron por decenas en su comentada boda y ocasionó que se vendieran con éxito en las casas de moda alrededor del mundo.
Smith reconoció que “hay un dilema de que algunos tocados son formales”.
“Pero el hecho mismo de que haya un dilema” fue razón suficiente para la prohibición en el palco real. “Algunos tocados se han vuelto tan pequeños que no son nada más que una diadema y una pluma”, agregó.
Por ello, el reglamento insiste en que en la edición de este año, los sombreros o accesorios para la cabeza deberán tener una base de 10 centímetros o más de ancho.
¿Elitismo o formalismo?
Tradicionalmente comentado por la variedad en sus sombreros, en los últimos años el evento había llamado la atención también por las extravagancias de algunos asistentes en su vestuarios.
Por ello, las nuevas reglas de vestimenta del evento exigen faldas o vestidos de “largo modesto” justo a la rodilla o por debajo.
Los caballeros deberán usar un traje de mañana, negro o gris, que debe incluir chaleco y corbata (los gaznés no estarán permitidos) con sombrero de copa negro o gris y zapatos negros.
Pero también la “admisión general”, abierta a todo el público y generalmente menos estricta, ha reforzado sus códigos: ahí tocados y sombreros serán obligatorios para las mujeres y el traje y la corbata para los hombres.
Además, sea cual sea la zona en la que se verán las carreras, quedan prohibidos los jeans y la ropa deportiva.
Ante las críticas, los organizadores respondieron que su intención es “restaurar la formalidad del evento”.
“No es una cuestión de elitismo y de no ser moderno en un mundo donde cada vez es menos requisito vestir con elegancia”, aseguró el director ejecutivo de Ascot, Charles Barnett.
“Queremos ver vestimentas modernas y elegantes en el Royal Ascot, justo dentro de los parámetros de la vestimenta formal”, aseguró Barnett.
La reina es la única exenta de las reglas: ella puede usar lo que le plazca.