En las dos finales, Tiburones mordió al Tigre primero
24-Ene 10:11 am|Ismael Granadillo / Pedro Moreira
En uno de los compromisos los escualos se apoyaron en el pitcheo de Jim Rooker y en el otro la ofensiva fue la protagonista
Es imposible saber qué va a pasar en esta final entre Tigres de Aragua y Tiburones de La Guaira, pero quizás la historia pueda ir preparando a todos con respectó a qué puede suceder en estos cotejos que anoche empezaron en el José Pérez Colmenares, de Maracay. Aragüeños y litoralenses se han enfrentado en dos ocasiones en instancias decisivas y aunque los resultados han sido divididos un título para cada equipo-, en el primer juego de ambas contiendas siempre fue el conjunto escualo el que se alzó con la victoria.
El 21 de enero de 1972, fecha del aquel primer duelo, La Guaira se apoyó en el pitcheo de Jim Rooker para vencer 1-0 a los Tigres. El zurdo, según cita El Nacional al día siguiente del compromiso, "esparció seis hits y ponchó a media docena para conducir a la novena de los Tiburones de La Guaira a un triunfo 1-0 en el primer partido de la gran final".
Ese duelo de pitcheo lo decidió Pat Kelly en el cuarto capítulo. El jardinero derecho enganchó un envío de Alan Closter, el abridor de Aragua y a la postre perdedor del partido, que dejó frente al patrullero central de los bengalíes, para remolcar a Remigio Hermoso. Desde allí no hubo mucho más, ninguno de los equipos pudo capitalizar los ataques que montaron, pero al final el pitcheo se impuso.
La segunda vez que los clubes se encontraron en una final fue en 1985, en medio de aquel grupo llamado "La Guerrilla". Que conformaban, Raúl Pérez Tovar, Luis Salazar, Gustavo Polidor, Oswaldo Guillén y otros más. "Éramos un grupo competitivo y aguerrido", comentó José Monzón. "Yo empecé mi carrera en la parte final de ella, pero fue muy emocionando jugar al lado de esos jugadores", comentó el ex jugador durante la celebración de los Tiburones el pasado domingo.
En aquel partido, escenificado un 23 de enero, la ofensiva fue preponderante. Los litoralenses vinieron de atrás en el marcador y se impusieron a los maracayeros 6-4, con cinco anotaciones en el séptimo capítulo. Guillén (5-3), Polidor (5-3) y dos impulsadas de Salazar fueron más que suficientes para darle el triunfo al equipo en Maracay.