Viernes, 25 de mayo de 2012 • CARACAS/VENEZUELA
Vocación de una generación a otra
15-Ene 09:43 am|Emily Avendaño
La formación del relevo en las aulas depende de docentes que despierten el deseo de ser emulados. Cuestionan los bajos salarios y la calidad de las reivindicaciones
Naudelin Brito y Aura Marina Gil, alumna y maestra, tienen tres años trabajando juntas en La Divina Pastora
Naudelin Brito y Aura Marina Gil, alumna y maestra, tienen tres años trabajando juntas en La Divina Pastora | Henry Delgado
Naudelin Brito siempre jugó a ser maestra. De niña, sentaba a sus hermanos y muñecos para impartirles la lección; desde entonces tenía muy claro el modelo que seguiría: la que fue su docente de cuarto grado, Aura Marina Gil. "Su forma de ser, la disciplina que tenía, pero al mismo tiempo lo dulce que era con nosotras me hacía desear ser como ella", recuerda.

20 años más tarde son colegas y no sólo comparten profesión, sino también el lugar de trabajo en el colegio Agustiniano La Divina Pastora, en Caracas. Brito es docente de sexto grado, mientras Gil se desempeña como coordinadora de Educación Inicial.

Con 35 años de experiencia en la enseñanza, muchas han sido las generaciones de alumnos que han pasado por las aulas de la coordinadora y otras tantas las estudiantes que han emulado su ejemplo, pero Gil afirma que recordaba con especial cariño a Brito por su alegría, deseo de aprender y la forma que tenía de aceptar las observaciones. No obstante, nunca se imaginó que, efectivamente, su alumna iba a terminar trabajando con ella, aunque Brito repetía incansablemente que quería ser maestra y que quería serlo justamente en La Divina Pastora.

Son compañeras de trabajo desde hace 3 años, la mitad del tiempo de experiencia de Brito, y en manos de ambas está la formación de las 705 alumnas del colegio. Otra cosa que tienen en común es que las dos han sido formadas en familias de educadores y por eso conocen muy bien las ventajas y desventajas del oficio. "No es una carrera bien remunerada; quizás por eso creo que hay menos personas interesadas en dedicarse a esto, pero el respeto y la admiración de los estudiantes y sus familias es algo que se siente", afirma Brito.

Coinciden en que es una profesión en la que se es muchas cosas. "Hay que comprender a los niños, darles amor y ser para ellos madre, orientadora, enfermera y psicóloga. Somos el espejo en el cual ellos se reflejan", dijo Gil. Afirma que pese a los años que tiene dedicada a la docencia, no se cansa por el contacto con la juventud, y agrega que no eligió ese camino para enriquecerse, sino por vocación.

Ninguna propone actividades especiales para festejar el Día del Maestro. Si bien nunca han dejado de celebrarlo, esperan la sorpresa que las niñas preparan para las docentes en su día, que se ha convertido en una tradición en esa institución.

Brito recibió muchas recomendaciones de su tutora cuando volvieron a reunirse: "Todas las maestras damos consejos. Nos quedamos con esa costumbre".
27-Mar 10:10 amAprender a quererse
Comentarios manejados a través de Disqus