Carlos Zambrano: Volví a recuperar la fuerza de mi brazo
13-Ene 10:13 am|Alejandro Álvarez Camino
El "Toro" se mostró agradecido con la oportunidad que le brindó Oswaldo Guillén de ser uno de sus ases en los Marlins de Miami

Carlos "Toro" Zambrano, lanzó muy bien ante la nave turca, pero recibió un pelotazo | Jairo Altuve
El derecho Carlos Zambrano habló por primera vez sobre su cambio desde Cachorros de Chicago a Marlins de Miami en rueda de prensa celebrada en Caracas. "Yo creo que se me ve en la cara lo feliz que estoy por esta nueva oportunidad", fue una de las primeras perlas que dejó el "Toro".
Zambrano, que volvió a enfundarse el uniforme de Caribes de Anzoátegui durante la temporada 2011-2012 de la pelota nacional luego de ocho zafras sin hacerlo, agradeció tanto la oportunidad que le dio la tribu de volver a lanzar luego de sus inconvenientes en 2011 en grandes ligas como la confianza que depositó el manager venezolano Oswaldo Guillén, quien se lo llevó a su nuevo reto, Marlins de Miami.
"A Guillén le gusta jugarse mucho con sus peloteros, pero a la vez espera que nosotros juguemos fuerte en el terreno", advirtió el derecho de Puerto Cabello sobre su nuevo jefe, y luego aseguró que Ozzie "se mantuvo al margen, y nos comunicamos fue poco antes del examen físico. Después de pasarlo, me mando un mensaje diciendo: `Felicidades. Bienvenido al equipo".
Con Guillén siente un gran compromiso. "Voy con la mentalidad de ganarme un puesto. Quiero comportarme como un novato y hacer las cosas bien", expresó el "Toro".
"Espero mantenerme saludable para ayudar a los Marlins. De ahí para allá, mi destino está en las manos de Dios".
Ese destino parecía hace meses el retiro. "Pienso en que estoy aquí hasta que Dios quiera que este aquí. Mi retiro está en sus manos", reiteró el serpentinero, quien desea conquistar "el sueño de un campeonato" con su nueva franquicia.
Su experiencia caribe
Esta campaña, Zambrano volvió con Caribes como uno más, y logró recuperar "la confianza que había perdido y las ganas de querer pitchear", además de algunas millas. "Lo importante fue encontrarme otra vez con mi brazo fuerte. Tenía varios años sin lanzar 97 millas, y aquí lo volví a hacer", dijo el derecho, advirtiéndoselo desde ya a los bateadores de la división Este de la liga Nacional.
La tribu, encaminada hacia la final, no recibirá la fuerza de su brazo durante la serie decisiva, aunque sí el apoyo moral del grandeliga. "Creo que la final es La Guaira-Caribes, y si eso pasa acompañaré al equipo en los juegos en Caracas o en un posible último choque en Puerto La Cruz", comentó el lanzador, un fanático más de los orientales.