Viernes, 25 de mayo de 2012 • CARACAS/VENEZUELA
Afectadas por prótesis actúan organizadas
09-Ene 06:28 am|Lilia Malavé G.
Un grupo de Facebook dio pie a la solicitud de una acción legal contra el Estado. Casi 500 usuarias de los implantes mamarios PIP piden al Estado que tome medidas que garanticen su derecho a la vida
Venezolanas demandan a comercializadores de prótesis PIP
Venezolanas demandan a comercializadores de prótesis PIP | EFE TV
El viernes, en la Plaza Caracas, en pleno mediodía, hacía calor, pero eso no amilanó la voluntad del grupo de mujeres que se encontraba allí a la espera de la información que en algunos minutos debía dar Gilberto Andrea, el abogado que las representa en el recurso legal que acaban de presentar ante el Tribunal Supremo de Justicia.

Las 100 mujeres que aguardan mientras conversan comparten una característica: todas tienen senos que se ven firmes debajo de la ropa porque una cirugía los esculpió. Pero a pesar de lo atractivas que podrían verse, las prótesis mamarias que llevan se encuentran ahora en el ojo del huracán. Todas ellas son portadoras de los implantes Poly Implant Prothèse, acusados de ser cancerígenos luego de que se descubrió que eran fabricados con silicona industrial y no con gel médico. La intención de las manifestantes es obligar al Estado venezolano a aplicar medidas que solucionen la situación que ha causado el uso de los implantes.

Más de 400 mujeres firmaron el viernes el recurso de amparo interpuesto por Gilberto Andrea ante el TSJ. No todas se conocen; muchas vienen de diferentes lugares del país, pero en conjunto aspiran a ser indemnizadas en los procedimientos quirúrgicos a los que deberían someterse para extraer de su cuerpo los implantes nocivos.

"En la unión está la fuerza", exclama María Pérez, caraqueña, de 50 años de edad, a la que se le detectó una fisura en la prótesis de su mama derecha y a quien se le diagnosticó que debía retirarla.

Su caso es similar al de Yaris Ávila, residente de La Victoria, estado Aragua, a quien se le desplazó la prótesis derecha y también debe removerla de su organismo, con la diferencia de que ella sufre de una arritmia cardíaca y una nueva cirugía implica riesgos elevados. "Pero aquí estoy, porque alguien tiene que hacerse responsable", dijo.

La iniciativa que logró reunirlas se denomina Afectadas por los implantes mamarios PIP en Venezuela. Es un grupo de la red social Facebook que fue creado recientemente y que ya cuenta con más de 2.300 seguidoras en la red. De esta manera, Suárez se enteró de que podía acudir el 6 de enero a la Plaza Caracas a respaldar la petición legal.

La ruleta de la responsabilidad.

María Zuleta, marabina participante del grupo en Facebook, llegó el viernes en la madrugada a Caracas para apoyar la acción. Ella relató que después de conocer la existencia de la agrupación a través de Twitter, se enroló, y el abogado Gilberto Andrea ofreció sus servicios como representante legal para asumir el proceso legal, y así supo de la convocatoria.

"Me operé en febrero de 2010 y cuatro días más tarde cerró la fábrica de las prótesis en Francia. En aquel momento, mi médico me dijo que no me preocupara porque la mercancía defectuosa estaba en lotes identificados, pero en noviembre de 2011 estalló el problema en el exterior y cuando le pedí que me las cambiara, me dijo que me cobraba 20 millones de bolívares que no tengo para pagar. Estoy aquí porque creo que, de algún modo, los especialistas tienen alguna responsabilidad, pues ellos promovieron el uso de las prótesis PIP y ahora esperan hacer dinero con su retiro, que no es opcional", señaló Zuleta.

El objetivo de las mujeres involucradas en la situación es el mismo: lograr una indemnización monetaria y garantizar su derecho a la salud y a la vida, que es la función de todo amparo constitucional, pero hay divergencias en cuanto a las opiniones sobre quién tiene la competencia en la llegada de las prótesis defectuosas al país.

Paola Gallardo, barquisimetana, de 24 años de edad, opina que los médicos fueron estafados y que los responsables son los distribuidores nacionales, en este caso, Locatel: "Ellos se lucraron con las prótesis. Parte de nuestra petición es también que la venta cese en el país". Yaris Ávila, por su parte, no se explica cómo el Estado no instrumentó controles más rigurosos sobre la mercancía importada.

La acción legal interpuesta por las afectadas exige al Estado que garantice sus derechos y obliga a la casa importadora a asumir los gastos de la remoción de los implantes y a retirar de los anaqueles todos los productos marca PIP. La comercializadora los introdujo en el mercado venezolano ­denunció Gilberto Andrea­ sin el permiso de las autoridades nacionales. La audiencia constitucional, que debe tener lugar en los próximos días, determinará si el amparo procede y quién debe tomar responsabilidad en el caso; hasta entonces, las afectadas no descartan acciones de calle y otras formas de ejercer presión. "Llegaremos hasta dónde sea necesario y agotaremos todas las instancias que, aunque muchos lo ven como un tema banal, quienes llevamos los implantes PIP no nos enfrentamos a un problema de estética sino de salud", señaló Zuleta.
23-May 12:55 pmYoga para hombres
23-May 12:40 pmEl acné en la madurez
17-May 12:36 pmOsteoporosis
15-May 02:19 pmHumo de segunda mano
07-May 07:05 amTerapia con lágrimas
Comentarios manejados a través de Disqus