9 cadáveres ingresaron a la morgue entre martes y miércoles
04-Ene 10:55 am|Sandra Guerrero
Entre los cadáveres se encuentra el de Luis Orlando Cañizales, de 31 años, conductor de la línea Santa Ana de
Carapita

Furgoneta en la entrada de la morgue de Bello Monte | Alex Delgado
9 cadáveres ingresaron a la morgue entre el martes y miércoles, entre los que se encuentra el de Luis Orlando Cañizales, de 31años, conductor de la línea Santa Ana de Carapita; y el de Wilmer, fiscal de la línea, quien tenía 14 años en esa labor.
Ambos fueron asesinados dentro del jeep a las 2:00 de la tarde de ayer, en el sector El Indio de Carapita. Fueron interceptados por 4 sujetos para robarle dinero, unos 600 bolívares, producto del trabajo del día. Cañizales se disponía a entregar el dinero al dueño del jeep y era padre de 2 niños.
José Pereira, vicepresidente de la línea, afirmó que diariamente 5 jeeps son robados. En años anteriores, han matado a 6 conductores de esa línea. Cañizales era primo del oficial de la Policía Nacional; Junior Oliver Sucre, de 24 años, asesinado en diciembre pasado en una casa en Carapita.
En esa zona, en menos de 12 horas mataron a 3 personas. Además de Cañizales y Wilmer, a las 9:00 de la noche de ayer, ultimaron a Luís Fernando Tovar Durán, de 21 años, en Pampanito, estado Trujillo, en el barrio Bicentenario de Carapita. Los familiares señalan a funcionarios de la Policía Nacional del homicidio.
Al sitio, llegó una comisión de ese cuerpo policial supuestamente para buscar a los homicidas de Cañizales y Wilmer. Jorge Luís Tovar, padre de la victima, dijo que su hijo entraba a la casa de su abuela cuando le dieron un tiro en el pecho y en una pierna. Falleció en el hospital Pérez Carreño.
Un hermano de la victima y su madrastra fueron golpeados por los policías. Luís Fernando estudiaba cuarto año en Pampanito. Estaba de vacaciones y el padre lo trajo a Caracas para que lo ayudara en la venta de artefactos eléctricos en barrios de Petare. La victima era el menor de 7 hermanos.