Llega a la meta
02-Ene 08:33 am|El Nuevo Día de Puerto Rico/ GDA
Aprende cómo lograr tus objetivos para no abadonar los propósitos a mitad de camino

Gente trotando | Ernesto Morgado
Bajar 40 libras en un mes. Comer saludablemente y olvidar que los dulces existen. Decirle adiós al cigarrillo y a las bebidas alcohólicas. Encontrar la pareja ideal. Ganar la lotería.
Son solo algunas de las resoluciones de una lista interminable, muchas de ellas irreales, que en estos días muchos juran -y perjuran- que con la llegada del nuevo año pondrán en práctica. Pero es posible que antes de que termine este mes, la mayoría de ellas queden en el olvido.
Y es que, año tras año, listas de propósitos fallidos ponen en evidencia que se necesita algo más que buena voluntad para cumplirlos.
De hecho, según un estudio publicado en la revista American Psychologist, 25% de las resoluciones de Año Nuevo son abandonadas en la primera semana de enero. Dos meses después, sólo 60% mantiene algunas de ellas. A mediados de año, apenas 15% cumple una de las metas.
Aún así, la mayoría de las personas se esmeran en hacer su lista de resoluciones. Para muchos, tiene que ver con cerrar y abrir un nuevo ciclo.
Aunque las resoluciones se vinculan con tradiciones populares para iniciar el año con nuevos bríos, el hecho de que no se completen responde a que la mayoría son inalcanzables.
“Las resoluciones son un ritual cultural que no se limita a Puerto Rico. Hay quienes lo hacen como un chiste, pero muchos otros las hacen por el interés de generar un beneficio”, indica el psicólogo clínico Luis Caraballo, profesor del Departamento de Psiquiatría de la Escuela de Medicina del Recinto de Ciencias Médicas.
Esta práctica ayuda a las personas a tener un norte. La dificultad surge cuando se ponen metas irreales.
“Y como no las logran, reinciden y se frustran o creen que todo lo que hacen les sale mal y hasta se pueden deprimir”, sostiene Caraballo.
Otro de los problemas es que mucha gente hace una larga lista de resoluciones “más allá de las que puede cumplir”, opina el psicólogo, quien propone que es mejor hacer pocas para que puedan darles seguimiento y cumplirlas. Para lograrlo, recomienda hacer un plan de trabajo, con metas a corto, mediano y largo plazo.
Objetivos reales
La clave de todo, dice Caraballo, es tener metas viables y ponerlas en orden de dificultades para lograr las más fáciles primero.
De esa forma, al completar un cometido, te motivas a seguir hacia otro, te sube la autoestima. Incluso, dice el psicólogo, las resoluciones ayudan a la persona a organizar su vida. Pero también es vital que la persona se conozca bien y sepa qué tipo de compromiso puede hacer.
“Bajar de peso, por ejemplo, es tremenda resolución. Pero uno no baja de peso con solo quererlo. Si eres talla 12 y quieres llegar a la 4, debes hacer un análisis congruente. Si no lo haces, es posible que tomes decisiones perjudiciales para tu salud”, advierte Caraballo.
En cambio, si haces un plan de trabajo puedes tener mayor éxito. Eso incluye ir al médico para una evaluación. El siguiente paso, recomienda Caraballo, es pedirle ayuda a una nutricionista para hacer un plan de alimentación. Además, también es importante hacer algún tipo de ejercicios.
“La clave está en llevar las ideas a la acción, llevar a cabo las gestiones necesarias para lograr las metas”, agrega el psicólogo, tras recomendar poner el plan en una cartulina y pegarlo en áreas donde la puedas ver. Y cada vez que logres algo, le pones una marca y te das un pequeño premio.
“Esto es importante porque si todo es demasiado restringido, la gente se frustra porque no tiene refuerzos”, agrega Caraballo.
La frustración
Precisamente, las obligaciones o restricciones juegan un papel importante en el fracaso de muchos, acota la licenciada Madeline Rivera López, nutricionista del Hospital Auxilio Mutuo.
“Por ejemplo, dicen ‘no comeré más dulces ni chocolates’ o ‘aumentaré mi actividad física’. Pero estas declaraciones te limitan o te imponen una acción. La reacción natural humana es resistirse a cualquier actividad impuesta”, afirma Rivera.
Por eso, la actitud errónea que toman muchas personas con sobrepeso es la de “voy a comenzar la dieta, empiezo el lunes”. Pero, si el deseo es genuino, subraya Rivera, deben empezar hoy con su dieta y ejercitar su cuerpo y mente. En ese sentido, las resoluciones se deben hacer rutinariamente, porque ayudan a revaluar nuestras vidas.
Los expertos también recomiendan que se establezcan solo dos o tres metas. Así, si alcanzas una, te motivarás a establecer otras. De esa forma te darás cuenta de lo adelantado y reconocerás lo logrado. Eso también te permite posponer fechas y reorganizar las metas.
De hecho, una de las desventajas de tener muchas metas es que, aunque logres una, no te das cuenta porque te faltan muchas por cumplir. Lo que te va a frustrar y a desanimar más.
Además, debes ser flexible si no cumples con tus metas para la fecha prevista. Lo que no debes hacer es rendirte. Lo más importante no es la fecha, es alcanzar la meta y, una vez que la alcances, pasar a la próxima.