El destino del país se decide en 2012
02-Ene 06:18 am|Álex Vásquez
La estrategia oficial se centrará en tres pasos: la recuperación del Presidente, gasto público y la búsqueda de culpables

Proceso electoral | Cortesía: Lissandro Casada
El 12 de febrero, las primarias de la oposición; el 7
de octubre, la elección presidencial, y el 16 de diciembre, los
comicios regionales.
En 2012 el destino del país dependerá del voto, pero es un año
atípico por la realidad de los dos bandos que se medirán. Por un lado,
la oposición parece haber encontrado la fórmula de la unidad y, por
el otro, el Presidente se recupera de una enfermedad que sembró
dudas en la sociedad.
¿Cómo llegan la oposición y el oficialismo a este nuevo año? Luis
Vicente León, director de Datanálisis, opina que lo primero que tiene
que hacer el Gobierno es limpiar el costo político de la enfermedad
del presidente Hugo Chávez. Aclara que, a pesar de lo que se cree,
la enfermedad no fue positiva en su imagen y lo que terminó
favoreciéndolo fue el mensaje de lucha contra la adversidad.
"Debe enviar un mensaje de que todo se solucionó. Será una ventaja
importante decir que se recuperó, que regresó vencedor de la
muerte", dijo.
León explica que la campaña del oficialismo se centrará en tres
elementos: la recuperación de Chávez, el aumento del gasto público
para desviar la atención de los problemas que no son solucionables a
corto plazo y la búsqueda de culpables ante realidades como el
desabastecimiento, la inflación o la crisis de infraestructura, para
reducir la responsabilidad del Jefe del Estado.
"Cuando se intensifique el gasto público, explotará el miedo en la
población a que luego se le quite lo que se le está entregando",
agrega.
Aclara que si la salud del Presidente se convierte en un limitante para
la campaña, cambiaría dramáticamente el resultado del proceso
comicial, porque la enfermedad hace cortocircuito con el futuro del
país. "La población premia la lucha y la victoria. Si no ganas y
te ves deteriorado, entonces surge un problema", explica.
Opina que ante esta situación, la oposición tendría que mostrar su
diferencia obvia: la juventud y la energía ante el futuro.
La oposición vive un escenario muy diferente. Arrancará el 12 de febrero
con las primarias, algo que para León es bueno y malo a la vez. En
primer lugar, se mostrará al candidato, y las personas verán que no es
un ente muerto. "Es importante que surgirá de una oferta de gente
joven y atractiva, y los debates que faltan servirán para terminar de
definir las alternativas", explica.
Luego, lo negativo: mientras se desarrolla la campaña de las
primarias, la oposición descuida la integración de las redes que
soportarán a ese candidato.
Pero León destaca un elemento que jugará a favor de la Mesa de la
Unidad Democrática: el vencedor de las primarias tendrá más apoyo que
la suma del respaldo a todos los precandidatos en este momento.
"Cuando surge como vencedor se gana una magia en la escena política
porque entonces será más que los otros. Además incorpora a su
opción a otros sectores de la población, como los independientes",
explica León.
Se muestra confiado en que el Presidente es derrotable, especialmente
por un líder unitario de la oposición. "En todo caso, no hay que decir
que está derrotado, sino que es la persona a derrotar. Es importante
que ahora la oposición reconozca su fuerza, porque eso es necesario
para enfrentarlo. Hay que derrotar al fuerte", agrega.
Las posiciones. El director de Datanálisis asegura que la
carrera por las primarias no ha cambiado: "Henrique (Capriles
Radonski) de primero, Pablo (Pérez) de segundo y Leopoldo (López) de
tercero.
A estas alturas del partido tienen que ocurrir cosas muy especiales para cambiar el orden del line up".
León asegura que en un cara a cara entre Hugo Chávez y los
precandidatos de la oposición, Henrique Capriles Radonski es el que
le sigue más de cerca, y la distancia aumenta con los otros, pero
aclara que eso puede cambiar cuando se escoja el candidato unitario.