19.336 homicidios
31-Dic 07:03 am|El Nacional
En el informe del Observatorio Venezolano de la Violencia se afirma que Venezuela cerrará 2011 como "el año más violento de la historia nacional, con 19.336 personas asesinadas"

Morgue de Bello Monte | Antonio Rodríguez
En un reciente despacho de la agencia Efe se desglosa el informe anual del Observatorio Venezolano de la Violencia, cuyo director es Roberto Briceño-León, profesor universitario, investigador reconocido en Europa y en nuestro continente y articulista de El Nacional desde muchos años. Su obra escrita es vasta y extensa, de manera que su reputación no puede ser puesta en duda por algún mequetrefe alquilado por el Gobierno.
En el informe, divulgado nacional e internacionalmente, se afirma que Venezuela cerrará 2011 como "el año más violento de la historia nacional, con 19.336 personas asesinadas". Es decir, que un régimen militarizado rojo rojito que emplea la fuerza bruta como arma constante para arrinconar y encarcelar a sus adversarios políticos sólo ha conseguido demostrar, con casi 20.000 muertos en 12 meses, que un militar en el poder no es la solución a la inseguridad en que vive la población venezolana.
Al contrario, se han comenzado a estudiar detenidamente las ramificaciones posibles entre el hampa en las barriadas de las principales ciudades y los postulados políticos llenos de odio y llamados al "exterminio del enemigo" que se hacen desde Miraflores.
No es la primera vez, pues la supuesta y heroica izquierda llamó en los años sesenta a matar "policías de punto" en las esquinas de Caracas, que eran funcionarios tranquilos y bonachones a punto de jubilarse. Al asesinarlos no mataban al pobre policía sino que enterraban en sí mismo cualquier respeto por la vida que debería tener un revolucionario. Ya murió el autor de la propuesta en el PCV, pero dejó un periódico que predica el odio, que ya es tiempo de enterrar.
Desde luego, no hay que hilar muy fino para darse cuenta de que las dos vertientes del discurso oficialista de odio y violencia están dirigidas a crear una identidad entre la destrucción de una parte de la sociedad a la cual se le considera culpable de la pobreza, y aquellos miembros de las barriadas que están armados ya sea por vía propia o por aprovisionamiento oficial. Eliminar al otro, ideológica o físicamente, es la idea que recorre una sociedad en la que no existe el adversario civil sino algo catalogado militarmente "el enemigo".
"El enemigo" es cualquier cosa que tú tengas delante y pueda, real o imaginariamente, significar un peligro. A partir de este punto puedes disparar, detener, torturar o aprovisionar con armas y dinero a tus posibles aliados para que te ayuden a combatirlo o debilitarlo. Con Colombia y Uribe en el poder, esa fue la razón que llevó a una política irracional por parte de Venezuela y meternos en el pantano de las computadoras de las FARC y el narcotráfico.
Que en el informe anual del Observatorio Venezolano de Violencia se denuncie una "impunidad completa" en cuanto a los delitos cometidos significa una rara complicidad entre las alturas del poder y las bandas que asaltan y asesinan cada día a los venezolanos.