¿Imprescindible?
27-Dic 06:16 am|El Nacional
Aunque la salud y los años han sido menos generosos con nuestro
presidente comandante Chávez, él ha querido dejar claro que no hay otro
imprescindible

El mandatario nacional, Hugo Chávez | Cortesía: Prensa Miraflores
"Difícil conseguir un canciller como Nicolás (pero) nadie es imprescindible en un puesto y yo considero que Nicolás tiene alta probabilidad de ganar las elecciones en Carabobo para recuperar ese territorio", dijo el presidente Chávez en estos días. Lo que evidentemente no se aplica a sí mismo, que aspira a continuar en el puesto durante seis años más, así sumaría casi dos décadas de continuidad o continuismo en el cargo más elevado de la administración pública.
Pero, aparentemente, considera que él es alguien excepcional que sí es imprescindible. De acuerdo con sus ministros, prescindibles, una nueva edición del comandante presidente jefe de la revolución de Cuba, Fidel Castro, que se mantuvo en la cúspide del poder durante medio siglo hasta que la salud y los años lo obligaron a dar un paso al lado, pero que mantuvo su huella dejando a cargo de la isla a alguien se su misma sangre, su hermano Raúl.
Aunque la salud y los años han sido menos generosos con nuestro presidente comandante Chávez, él ha querido dejar claro que no hay otro imprescindible. Ni Maduro, ni Jaua, ni Cilia ni Aristóbulo o Cabello son necesariamente necesarios. Ya han sido utilizados y pueden correr la misma suerte de Miquilena, José Vicente Rangel o Isaías Rodríguez, que fueron oportunamente desechados. Porque imprescindible hay uno solo. El único, el elegido, el señalado. Tanto así que no puede morirse o retirarse.
No sólo Fidel y él han sido indispensables. En América Latina hay una vieja tradición de hombres providenciales que se mantuvieron en el poder hasta la muerte. Rafael Leónidas Trujillo y Anastasio Somoza sólo fueron separados de él por el asesinato.
"Dios y Trujillo" proclamaba la propaganda oficial en República Dominicana, implicando que ambos eran eternos.
La "Era de Trujillo" se denominaron oficialmente los 31 años que se mantuvo en el poder. Era inamovible, lo que se demostraba dejando en claro que todo otro político podía ser removido, menos él. Somoza, como Castro, le dejó el poder a su familia. A sus hijos Luis y Tachito, que lo mantuvieron muchos años.
De manera que el proceso que estamos padeciendo no es nada original.
Tampoco es novedoso que los áulicos sean desechables. El general Ochoa fue fusilado en Cuba y hasta se dice que el comandante Ché Guevara fue enviado al sacrificio. De manera que Maduro y los otros se encuentran bien servidos cuando solamente son destinados al sacrificio electoral. Todo ello para la gloria eterna del gran líder, quien para cumplir su misión se desprende de toda célula cancerosa, aun las de su propio cuerpo.
Inmola a sus colaboradores en el altar de la revolución para que su obra continúe siendo inmaculada. Los condena a perder en las elecciones regionales para intentar mantener el predominio nacional. Jaua será solamente un recuerdo después de su candidatura en Miranda. Pero el comandante presidente se seguirá considerando a sí mismo imprescindible.