Mucho más que fiestas y regalos. El propósito cada cristiano es honrar las enseñanzas de Jesús

Hoy es la víspera de uno de los días más importantes para los cristianos. El nacimiento del Maestro de Maestros es celebrado en todo el planeta y honrado aún por aquellos que no profesan la religión del cristianismo.
El maestro Jesús
vino a enseñarnos amor, compasión y perdón. Tanto así que dio su vida para darnos vida en abundancia y mostrarnos que aun en la adversidad el ser humano tiene el potencial de expresar sus más altas cualidades, virtudes y sentimientos. Lo interesante es ver que -algunos que dicen ser cristianos- no honran estas festividades como lo que verdaderamente son:
el nacimiento de una nueva conciencia, una conciencia de amor. "Ama a tu prójimo como a ti mismo", dijo y lo vivió hasta el fin de sus días. ¿Qué pasa que no queremos entender este mensaje? ¿Por qué nos aturdimos con el alcohol y las drogas pensando que esto es una forma de divertirnos? ¿Qué hay en nuestro interior que tenemos que anestesiarnos para no ver y sentir? La mayoría de las veces (y sin ser conscientes de ello) es la falta de amor propio, pensar que no valemos lo suficiente y que no somos dignos de ser felices. Esto no nos deja amarnos ni amar a los demás y nos impide ser felices a plenitud.
El Rey de Reyes escogió nacer en un humilde pesebre para demostrarnos que los bienes materiales no son los que determinan nuestra entereza de carácter. Tampoco determinan quiénes somos como seres humanos. Lo que determina nuestra calidad de vida es nuestra disposición de amar y amarnos; dar amor, perdonar y perdonarnos.
El cristianismo es un estilo de vida que hay que practicarlo 24 horas al día los siete días de la semana. Es un estilo de vivir alegre y divertida que -cuando lo internalizas- no conlleva sufrimiento, excepto el que te impongas a ti mismo. No hay sufrimiento porque Jesús siempre estará contigo en todo momento y todo es posible cuando confías en él.
Es bueno divertirse, más bueno aún es honrar estos días como lo que son:
el nacimiento de Dios hecho hombre. Si muchos que no practican el cristianismo, alaban estos días y se unen en amor con los cristianos, tú que dices serlo, haz el firme propósito de honrar las enseñanzas de Jesús. Comienza poco a poco, un día a la vez, Jesús estará contigo a lo largo del camino.