El silencio oficial. Havel y Kim Jong Il
22-Dic 06:08 am|El Nacional
Vaclav Havel y Kim Jong Il murieron con pocas horas de diferencia.
El primero fue el gran intelectual checo que, muy joven, reaccionó contra el totalitarismo impuesto por la Unión Soviética a los países cautivos tras la Cortina de Hierro. Otra es la historia y el simbolismo del dictador de Corea del Norte que murió de un infarto mientras viajaba en su tren personal

Un emotivo anuncio presentado en la televisión estatal de Corea del Norte confirmó la muerte de Kim Jong-il. El líder tenía 69 años | BBC Mundo
Vaclav Havel y Kim Jong Il murieron con pocas horas de diferencia. Símbolos antípodas de la época. El primero fue el gran intelectual checo que, muy joven, reaccionó contra el totalitarismo impuesto por la Unión Soviética a los países cautivos tras la Cortina de Hierro. Fue uno de los promotores del movimiento conocido como Carta de los 77, una audaz batalla por los derechos humanos que desafió al Kremlin y a su poderío.
Formó parte activa de grupo de escritores que respaldaron la Primavera de Praga en 1968, una de las primeras manifestaciones que permitió vislumbrar que, a pesar de las redes policiales y del régimen de censura, en las naciones centroeuropeas la llama de la libertad no había muerto.
El gesto de Havel no pasó inadvertido para los centuriones del Kremlin y sus agentes en Praga. El escritor fue condenado a prisión, sometido a tratos despiadados. Cuando en la URSS y bajo la presidencia de Mijail Gorbachov se inició el proceso de reformas, Havel se puso al frente del movimiento de apertura en Checoslovaquia.
Derrumbado el Muro de Berlín en 1989, ya el oleaje de libertad y democracia no pudo ser detenido.
Havel encabezó la Revolución de Terciopelo, el gran salto de la dictadura comunista que se había implantado en Checoslovaquia desde la II Guerra Mundial, y dada su enorme autoridad moral y su valor ciudadano fue elegido Presidente de la República.
De la condición ética de intelectuales como Albert Camus, Vaclav Havel cumplió un papel estelar en los complejos tiempos de la transición del totalitarismo soviético a la democracia pluralista. No hubo persecución ni quema de brujas, y a partir de entonces se estableció el pluralismo, el país se dividió en dos por decisión soberana de la población. Atrás quedó la sombra del Kremlin. Hombre de salud frágil, Havel terminó rindiéndose a la muerte este diciembre de 2011.
Otra es la historia y el simbolismo del dictador de Corea del Norte que murió de un infarto mientras viajaba en su tren personal. Su padre, Kim Il Sung, hizo de Corea del Norte un reino comunista bajo la protección de José Stalin, y con la cooperación del Kremlin desarrolló la bomba atómica. Murió hace 17 años, luego de una larga dominación. Echó las bases de la dinastía, antes de morir ya había consagrado al heredero, el personaje que acaba de fallecer. Y éste, para que la dinastía continúe, imitando al padre, consagró a su hijo Kim Jong Un, de 28 años, como heredero. La dictadura comunista continuará con el joven como símbolo.
Sobre la muerte de Vaclav Havel el Gobierno venezolano no dijo una palabra. Pero un comunicado luctuoso de la Cancillería expresó, igual que Nicaragua y Cuba, "el inmenso pesar de la revolución bolivariana" por la muerte del sórdido personaje coreano. Obviamente, es un abuso y una ofensa a los venezolanos expresar pesar por la muerte de un dictador, y guardar silencio por el intelectual que combatió al totalitarismo.