El Gobierno elimina la universidad del Cicpc
21-Dic 07:27 am|Javier Ignacio Mayorca
La última cohorte del Iupolc se inscribió en noviembre. Se formarán agentes en cursos breves hasta que haya nuevo pénsum en la UNES

La actual sede del Iupolc Bello Monte albergará al rectorado de la UNES | Álex Delgado
El miércoles 14, el Instituto Universitario de Policía Científica llegó al vigésimo octavo aniversario de su creación.
A despecho de lo que sucedía tradicionalmente por estas fechas, los
actos de este año no podrían calificarse de celebración, pues
estuvieron marcados por la súbita noticia relacionada con la eliminación
de la casa de estudios.
"No sé para qué me compré este traje, si el año que viene el
instituto ya no existirá", expresó uno de los alumnos, aspirante a
técnico superior universitario.
El Iupolc fue creado durante el gobierno de Jaime Lusinchi con la
finalidad de asegurar la formación de los cuadros de la policía
judicial. Desde sus inicios las clases se impartieron en un inmueble
donado, donde anteriormente funcionaba una fábrica de salsa de
tomates, en la calle Neverí de Colinas de Bello Monte. Ahora la
institución está en fase terminal. A partir de enero sus funciones y
activos serán transferidos totalmente a la Universidad Nacional
Experimental de la Seguridad, lo cual es mucho más que un cambio
nominal.
La misión del Iupolc era la formación de profesionales en el área de
la investigación criminal, con un carácter rigurosamente técnico y
apolítico.
La otra entidad busca la formación de base y continua, la creación
intelectual y la vinculación social al servicio del pueblo venezolano
con miras a la profesionalización y el desarrollo integral del
personal que compone los cuerpos de seguridad ciudadana, según lo
estipula el decreto de su creación publicado en Gaceta Oficial el 13
de febrero de 2009.
El llamado "nuevo modelo de formación policial", indica la web de la
UNES, se rige por valores que entran en el ámbito político:
"Solidaridad, cooperación, igualdad, justicia y compromiso con la
liberación del ser humano, y la erradicación de todas las formas de
opresión, explotación y exclusión".
Sin nuevas inscripciones. La rectora de la UNES, Soraya el
Achkar, instruyó en noviembre al personal administrativo del Iupolc
para que cesara el reclutamiento de aspirantes para los cursos de
técnico superior y licenciaturas en ciencias policiales y
criminalísticas, lo cual marca el inicio de lo que Vicente Álamo, ex
subdirector de Cicpc, definió como un "período de transición".
"Los que actualmente están en las aulas van a terminar como cohortes del Iupolc y algunos formarán parte del Cicpc.
Mientras se define el nuevo plan de estudios, no habrá nuevos ingresos", explicó.
El programa conocido extraoficialmente establece la mudanza de la
mayoría de las aulas desde Bello Monte a la sede de la UNES en Catia.
Las oficinas vacantes servirán para la instalación del rectorado.
En la práctica, los aspirantes a integrarse a las filas de Cicpc
compartirán salones con los que van a la Policía Nacional.
Posteriormente sucederá lo mismo con los de Protección Civil,
Bomberos, Servicio de Identificación y Servicio Penitenciario.
"Hay una situación muy delicada. Los alumnos que están a punto de
graduarse sienten que ya no son del Iupolc. Los docentes y
administrativos también estamos en la incertidumbre", dijo un profesor
del instituto policial.
Déficit creciente. Todos los años egresaba del Iupolc un
promedio de 500 funcionarios, entre técnicos superiores y licenciados,
especializados en ciencias policiales y criminalísticas. Esta cifra
no compensa los egresos que se producen en la institución. Al Cicpc
le faltan actualmente 5.000 agentes para llegar a un nivel normal de
funcionamiento y 4.000 más para llegar al óptimo, según fuentes
policiales.
El riesgo de que se acentúe la crisis de recursos humanos en la
policía judicial sería mitigado con cursos que durarían un máximo de
cuatro meses.
Actualmente, el tiempo mínimo para que los bachilleres conozcan las
técnicas sobre el levantamiento de un de suceso es de tres años.
Esta situación se mantendrá hasta que la Universidad Nacional
Experimental de la Seguridad diseñe un nuevo plan de estudios en el
área denominada "investigación criminal", caso similar a la que se
planteó en 1959 cuando la policía judicial daba sus primeros pasos.
Francisca García, ex directora del Iupolc, advirtió que la formación
de detectives requiere de un conocimiento especializado que no debe
mezclarse en un mismo ambiente con los aspirantes a bomberos o a
oficiales de la Policía Nacional.
En 2007, García encabezó el equipo que elaboró el proyecto de la UNES.
Explicó que en los primeros papeles de trabajo se hablaba de una
integración administrativa de los diversos institutos de formación,
pero no de los espacios que cada uno tiene.
Para la elaboración de este trabajo se envió un cuestionario con siete
preguntas a la rectora de la UNES, Soraya el Achkar. A través de la
jefatura de Prensa del instituto se indicó que la respuesta llegaría
en forma de un comunicado, pero a fin de cuentas el documento
nunca fue entregado.