Robando con mamá
19-Dic 05:51 am|El Nacional
Las Madres de Plaza de Mayo terminaron convirtiéndose en un apéndice
político partidista del Gobierno, es decir, Kirchner y su esposa, los
"nuevos capos" que hablaban en nombre de Perón. Hebe Bonafini no sólo está involucrada en malversación y apropiación indebida de los
dineros del Estado, sino en delitos como robos y atracos para financiar
sus actividades
Desde que el dictador iraquí Saddam Hussein declaró que en la Guerra del Golfo tendría lugar "la madre de todas las batallas" y lo que sucedió luego fue una estampida militar que terminó en la abuela de todas las derrotas árabes, la palabra "madre", una de las más bellas en el lenguaje sencillo de un niño, se tiñó de un significado partidista y militar que pocas veces había tenido en la historia moderna.
También fue usada en Argentina para crear una organización denominada Madres de Plaza de Mayo, dedicada a aclarar el destino de los desaparecidos durante la dictadura militar y de sus descendientes, la gran mayoría de ellos niños y niñas apartados violentamente de sus progenitores.
Pero, como siempre ocurre con estas organizaciones que nacieron protegidas por el peronismo, las Madres de Plaza de Mayo terminaron convirtiéndose en un apéndice político partidista del Gobierno, es decir, Kirchner y su esposa, los "nuevos capos" que hablaban en nombre de Perón.
El calificativo mafioso salió de la boca del mandatario uruguayo Pepe Mujica (ojo, cuando era candidato presidencial), a quien se le puede acusar de mascar el agua pero que no tiene un pelo de tonto cuando lo llaman a defender los negocios y los irreductibles intereses económicos de los capitalistas exportadores de su país, acosados por las maniobras mafiosas de los sindicatos peronistas argentinos.
Pero lo que Pepe Mujica dijo en su momento ya lo sabíamos con anterioridad los venezolanos que, tras los acuerdos comerciales firmados por el "hijo de Bolívar" y el heredero de Perón, Néstor Kirchner, vimos desembarcar aquí, en la tierra bolivariana, no a unos diplomáticos de carrera sino a unos carreteros que venían a hacer negocios, ya no a través de la honorable Embajada de Argentina sino de otra "paralela", tal como se denunció en los grandes medios de comunicación del país del sur.
La palabra clave en ese caso fue la de "una embajada paralela" que manejaba los negocios entre los mafiosos de allá y los rojitos de Venezuela, con vuelos que salían de aquí por la rampa presidencial y llegaban a Buenos Aires con maletas cargadas de dólares.
A Venezuela llegó como invitada oficial Hebe Bonafini y fue aplaudida por el comandante. Pero ahora resulta que la señora no sólo está involucrada en malversación y apropiación indebida de los dineros del Estado, sino en delitos como robos y atracos para financiar sus actividades.
De acuerdo con la agencia AP, que resume las informaciones de la prensa argentina, "Sergio Schoklender, ex apoderado de Madres de Plaza de Mayo y procesado por supuesto lavado de dinero, afirmó que en los años noventa se financió con el dinero obtenido en robos que él mismo protagonizaba. (...) También dijo que la entidad planeó enviar a sus miembros a formarse con grupos guerrilleros latinoamericanos como las FARC para crear movimientos similares en Argentina". La madre de los escándalos.