Hallaron 4 cadáveres quemados en un vehículo
13-Dic 06:48 am|Javier Ignacio Mayorca
Las víctimas fueron tomadas por la fuerza cuando salían de un juego de softball en San Martín. Fueron maniatadas y torturadas

El vehículo quemado será sometido a experticias | Álex Delgado
Los cadáveres de cuatro personas que aparentemente habían sido secuestradas fueron encontrados ayer en la madrugada en el interior de un vehículo que se incendiaba.
Las víctimas fueron identificadas como Carlos Eduardo Rodríguez, de 32 años de edad; Miguel Ángel Rodríguez Hernández, de 35 años; Wuil Michael Carreño Seijas, de 22 años y Jonathan Franklin Rojas Rada, de 23 años.
Sus restos estaban en un automóvil Honda Civic plateado, sin placas, que ardía en un terreno baldío donde antes estaba la Policlínica de la Policía Metropolitana, en la esquina entre la avenida José Ángel Lamas y la calle de Los Bomberos.
Los primeros en llegar al sitio fueron funcionarios del Cuerpo de Bomberos Metropolitanos, quienes fueron llamados por vecinos para que apagaran el incendio del carro. Cuando se percataron de que había cuatro cadáveres notificaron a la policía judicial.
Los cuatro fallecidos participaron el sábado en la tarde en un torneo de softball navideño en la cancha del Ymca San Martín. Eran miembros del equipo La Soledad del Guarataro. Pero también eran conocidos por pertenecer a la banda Los Boxeadores, que opera en esa misma zona.
A las 4:00 pm de ese día, al menos 20 de los asistentes al torneo vieron que los cuatro jugadores y otras dos personas eran detenidos por sujetos que iban en motocicletas del mismo modelo que usan las policías, así como una camioneta.
El domingo en la madrugada, dos de los cautivos fueron liberados respectivamente en Chacao y Tazón, luego de ser golpeados con saña. Mientras iban a una clínica privada, notificaron a los familiares de los otros cuatro compañeros del equipo deportivo.
Los cadáveres quedaron carbonizados. Además, sus captores les cortaron las falanges de los dedos de sus manos y les partieron los dientes para dificultar el proceso de identificación.
Los agentes de la División contra Homicidios pudieron determinar que todos ellos fueron maniatados y que les enrollaron las cabezas con cinta adhesiva.