Pinchadas y hackeos
27-Nov 06:24 am|El Nacional
Basta ver los programas del canal de televisión oficial para darse
cuenta de las artimañas que emplean con el objetivo de desprestigiar a las
personas que critican la gestión del Gobierno
Ayer, en unas dramáticas y dolorosas declaraciones, la escritora J.K. Rowling, que escribió la serie sobre Harry Potter, dijo ante un tribunal en Londres que estalló en rabia cuando descubrió una carta de un periodista dirigida a ella dentro del bulto escolar de su hija". La autora acudió ante el juez, al igual que un grupo de personas famosas, por un juicio que trata de poner freno a las atrocidades que cometieron los tabloides ingleses al perseguir a estrellas del cine, de la televisión, de la política y del mundo del deporte.
Los periodistas de estos tabloides contrataron a detectives privados para interceptar teléfonos, acceder a sus correos y mensajes de voz, y luego hacerlos públicos para destruir la imagen de estas personas, como lo hacen aquí los canales oficialistas.
La señora J.K. Rowling fue cuidadosa al referirse a la prensa: "Hay por una parte periodistas que arriesgan su vida para informar sobre guerras, hambrunas y revoluciones (...) y por la otra hay gente que se comporta de manera ilegal y creo que injustificadamente intrusiva (...) Me pregunto por qué se les designa por el mismo nombre".
Estas declaraciones le vienen a Venezuela como un velo a la novia. Basta ver los programas del canal de televisión oficial para darse cuenta de que emplean todas estas artimañas para desprestigiar a las personas que critican la gestión del Gobierno.
El uso de imágenes tomadas subrepticiamente, las llamadas telefónicas con los familiares, la irrupción con cámara en mano en los sitios donde alguien está compartimiento un almuerzo para increparlo y tratar de colocar en ridículo, son parte de este comportamiento amarillista de los medios de comunicación oficialistas.
La escritora de Harry Potter pronunció una frase magistral: "Es una sensación amenazadora que haya gente vigilándote, que estás completamente invadida. Es muy difícil describir lo enojada que estaba porque la escuela de mi hija de 5 años no era ya un lugar de completa seguridad". Pues eso está ocurriendo hoy en Venezuela con las personas que piensan diferente a los militares en el poder.
Hugh Grant, el actor de Cuatro bodas y un funeral, declaró ante el tribunal que "una prensa libre es esencial para la democracia, pero una parte de nuestra prensa se ha corrompido". En Venezuela ya sabemos quienes son esos bichitos. Horas antes, la actriz Sienna Miller dijo que quedó paranoica y asustada por la persecución a que la sometieron los tabloides, desde paparazzi frente a su casa al pinchazo de su teléfono celular.
Eso, precisamente es lo que vivimos aquí, sin vida privada, con la policía escuchando nuestras conversaciones, con la intervención en nuestros correos de Facebook o Twitter, como ha ocurrido con nuestro editor adjunto Simón Alberto Consalvi, cuya identidad ha sido usurpada con los mismos métodos que utilizan los bandidos del periodismo amarillista londinense. Son igualitos de asquerosos.