Viernes, 25 de mayo de 2012 • CARACAS/VENEZUELA
Frank Quintero liberó a sus Guerreros de luz
26-Nov 07:12 am|Gerardo Guarache
El cantautor editó su primer material inédito en 12 años, que será distribuido por El Nacional el próximo viernes
Frank Quintero aprovechó la primera década del milenio para cumplir con varios de sus caprichos. En 2002 presentó un homenaje a colegas que respeta, titulado Signos de admiración. Al año siguiente dedicó un trabajo a la Navidad, al que llamó Celebración, y en 2006 lanzó De vuelta a la calle del atardecer, la reedición de una de sus obras más recordadas, que originalmente llegó al mercado en 1985. Para cerrar el círculo, editó una colección de seis álbumes correspondiente a su etapa con Los Balzehaguaos, realizados entre 1976 y 1984. Pero ninguna de esas producciones se construyó con el fruto fresco de su inspiración.

El autor de grandes clásicos del pop venezolano, como "Química" y "Baila conmigo", acumuló composiciones y se reencontró con varios de los músicos que lo acompañaron en las sesiones que generaron el disco Bien (1999), el más reciente con temas inéditos. Esta vez grabaron Guerreros de luz, el álbum que será distribuido el viernes 2 de diciembre ­en su versión sencilla­ por el diario El Nacional.

De los créditos saltan a la vista nombres como el de Vinnie Colaiuta, que fue baterista de Sting en varios de sus trabajos más sofisticados y que ha trabajado con luminarias del jazz como Herbie Hancock y Chick Corea. Con él grabó un tema titulado "Moonwalker" en homenaje a Michael Jackson. En las sesiones también participó el guitarrista Mike Stern, que ha tocado con figuras como Miles Davis, Stan Getz y Jaco Pastorius. La lista de colaboradores incluye a Dave Grusin, un pianista que ha ganado 12 premios Grammy, y a Abraham Laboriel, un bajista que ha tocado con un grupo selecto de estrellas, que va desde Ray Charles hasta Madonna.

"Para este disco quise reencontrarme con ellos. Todo empezó siendo un experimento de estudio, con secuenciadores y programadores, pero las canciones comenzaron a tomar forma", indica Frank Quintero vía telefónica desde Miami, mientras la mayoría de los habitantes de la ciudad se prepara para el Día de Acción de Gracias.

"Una parte la hicimos en Los Ángeles, donde coincidieron algunos. A otros les remití el material y me enviaron sus aportes. Incluso viajé a España", dice el cantautor. En territorio ibérico se reunió con Nacho Mañó, un multiinstrumentista valenciano que lo recibió con una paella frente al Mediterráneo. El otro español con el que compartió fue Miguel Bosé, con quien había cantado un par de piezas en noviembre de 2006 en el Poliedro de Caracas. Con el intérprete de "Amante bandido" grabó en un estudio llamado Pecao, en Madrid. Pero no todos fueron artistas de otras nacionalidades, como el caso de la mexicana Ely Guerra. En el álbum participaron Pedro Castillo, Elisa Rego, Guillermo Carrasco, Mariaca Semprún, el guitarrista Hugo Fuguet, Alexis Peña ­ex cantante de Témpano­ y dos integrantes de Gaélica: Gabriel Figueira y Daniela Padrón.

Para Guerreros de luz, Quintero prefirió volver a los modos de trabajo de sus inicios como creador: "Antes era más interesante porque era rudimentario. Hacías las canciones en la guitarra o el piano, te imaginabas cómo sonarían o la probabas con la banda. Ese proceso era mucho más bonito, más original, tenías que rasguñar para sacar las ideas. Estoy superagradecido de haber empezado de aquella manera.

Por eso quise de nuevo reunir a músicos que se vieran las caras en el estudio. Fue un trabajo muy interesante que involucró a gente de varias nacionalidades".
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