Carencia de información sobre la salud presidencial
23-Nov 06:23 am|El Nacional
El Presidente anunció este martes que está sano, pero la pregunta que todos se siguen haciendo es ¿por qué no entrega el
informe completo sobre su enfermedad para que el país entero puede
dormir tranquilo?

Hugo Chávez desde el encuentro con patrullas de vanguardia PSUV-Aragua | Prensa Presidencial
El Presidente de la República volvió a anunciar ayer que los resultados de los exámenes que se le han hecho en los últimos días lo "llenan más de coraje, de fuerza, de ánimo para seguir en la recuperación y en la disciplina" que lleva. Enhorabuena, porque como hasta ahora nadie ha sabido ni se ha atrevido a decir exactamente qué fue lo que padeció o padece -porque cada semana se sigue haciendo exámenes- los venezolanos continúan en las nubes sobre la naturaleza de la enfermedad presidencial.
Lo que no entiende la opinión pública es por qué, si está en tan buena forma como para competir en las próximas Olimpíadas de Londres, no se publica un informe médico que saque a todo el mundo de dudas, tal como ocurrió con el ex presidente brasileño Lula Da Silva, que no escatimó esfuerzos para que la prensa y el país entero supieran que tiene cáncer, donde y qué tipo de tratamiento se le está suministrando. Lula no se fue a Cuba, confió en los galenos brasileños, no se ocultó durante semanas enteras y dio la cara sin que le temblara el pulso.
El Presidente de la República desconfía no sólo de los médicos de aquí sino también del entendimiento y la compasión que siempre han guiado a los venezolanos en los momentos difíciles.
La demostración más fehaciente ha sido las cifras de las encuestas publicadas hace un mes. La gente en general sintió compasión por una persona enferma de cáncer y más si se trata de un mandatario nacional. ¿Entonces a qué se debe este prolongado misterio y esta enfermiza tendencia a ocultarlo todo? Ayer el Presidente detalló sus niveles de hemoglobina, leucocitos, plaquetas, bilirrubina, entre otros, medidos en su último análisis de sangre: "Todo eso está en los valores normales. Sigo haciendo el esfuerzo para seguir adelante, sanando plenamente. Yo me siento sano y estoy sano", dijo durante una cadena de radio y televisión.
Ahora bien, si está no sólo sano sino sanísimo ¿entonces por qué no entrega el informe completo sobre su enfermedad para que el país entero puede dormir tranquilo y no se siga preocupando porque, de buenas a primeras, pueda surgir una recaída inesperada? Lo que tienen que hacer tanto el Presidente como sus colaboradores es despejar de una vez por todas las incógnitas, sembrar en la opinión pública la tranquilidad y dejar atrás esta telenovela por capítulos, al estilo de la Viuda joven.
Así como el mandatario nacional merece todo el respeto y consideración por la enfermedad que sufre o sufrió, de igual manera una información completa, cabal y bien sustentada tiene que llegar a la sociedad que se ha preocupado por este cáncer que se le detectó al jefe del Estado.
De hecho, es tanto el poder que ha concentrado en sí mismo que cualquier percance que él sufra supone una inestabilidad institucional, lo que no es conveniente para nadie en estos momentos tan difíciles que vive Venezuela y el mundo en general.