Rajoy al poder
20-Nov 06:51 am|
A diferencia de Grecia e Italia, donde los gobiernos cayeron sin
consultar a los electores, los socialistas españoles tienen el mérito de
haber logrado que los ciudadanos voten

El candidato español opositor, Mariano Rajoy | REUTERS
El Partido Socialista
Obrero Español sufrirá hoy una derrota más o menos común a los partidos
europeos de distinto signo, a los griegos, o al plutócrata italiano
Silvio Berlusconi, un destino que identifica a la izquierda tanto como
a la derecha más extrema, como es el caso de Italia.
Esto indica que todos comparten un mismo problema y que no se trata de
ideologías sino de responsabilidades de gobierno. Europa está en crisis
y el euro, que nació para marcar un largo periodo de esplendor y de
recuperación del papel del continente en el mundo, tiene que pedir
ahora auxilio a polos de poder tan disímiles como China y Estados
Unidos.
Los gobiernos europeos, con pocas excepciones, fueron contrayendo deudas
más allá de la capacidad de pago de los países. Esto generó una crisis
que no se resuelve sino con cambios políticos y medidas radicales. De
ahí la derrota que hoy sufrirá el PSOE y el ascenso al poder de los
conservadores del Partido Popular con Mariano Rajoy a la cabeza. Rajoy
es un político experimentado, como lo es el candidato socialista
Alfredo Pérez Rubalcaba. Sus vidas en la burocracia española han sido
más o menos paralelas, y ambos desempeñaron la cartera del Interior.
Al entregar su ministerio, el socialista Rubalcaba dejaba un legado
histórico de extraordinarias proyecciones en la política de España.
Fue el ministro que supo vencer al terrorismo mediante la persuasión y
la dureza de políticas inevitables. ETA, se supone, es ya parte del
pasado. Al enfrentar hoy una derrota, no se va con las manos vacías.
Al contrario, la España de todos los signos y colores tiene con él una
deuda que deberá reconocerle de algún modo.
A diferencia de Grecia e Italia, donde los gobiernos cayeron sin
consultar a los electores, los socialistas españoles tienen el mérito de
haber logrado que los ciudadanos voten. Y así lo harán hoy, y lo
harán a conciencia de que los tiempos que vienen no serán de vacas
gordas sino de vacas flacas. Mariano Rajoy viene con una gran tijera
en la mano. Viene a recortar los gastos a que hubiere lugar, a podar
la burocracia, a postergar obras públicas, a demandar de la gente
sacrificios y comprensión. No creemos que esto sea lo que desean los
indignados, pero es lo que indefectiblemente debe hacer un nuevo
gobierno para que España no caiga en situaciones de mayores dilemas.
Rodríguez Zapatero ha tomado medida que allanan la misión de Rajoy.
Esto es conveniente anotarlo, en momentos en que nadie le reconocerá
nada. El presidente del Gobierno socialista tuvo una política exterior
poco compatible con las ideas del PSOE, pero ya vendrá el momento del
ajuste de cuentas. En una palabra, España votará este domingo por la
austeridad y el sacrificio.
Si de algo sirviera la derrota del PSOE debería ser para advertirles a
gobiernos irresponsables como el del comandante Chávez Frías que las
políticas de endeudamiento sistemático sólo conducen a las derrotas.