• Caracas (Venezuela)

Nelson Rivera

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Nelson Rivera

Libros: Rafael Arráiz Lucca

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Rafael Arráiz Lucca ha roto tres velos con una misma publicación: el primero de ellos, ha rasgado el silencio grueso, pesado como un muro y ya muy viejo, que es el silencio que prevalece en el mundo académico sobre la historia de las empresas (en cierto modo, las empresas tienen su cuota de responsabilidad en que ellas no se hayan constituido en un tema legítimo entre los historiadores); el segundo, ha construido un discurso que es propio de un historiador, sin dejarse tentar por el exceso de lo propagandístico; el tercero, ha hecho evidente el eco que la acción de los privados ha tenido y tiene en la historia del país. Refiero aquí Empresas venezolanas. Nueve historias titánicas (Editorial Alfa, Caracas, 2013).

La empresa como conjugación: los hechos ordenados por Arráiz Lucca, en cada uno de los nueve trabajos que componen su libro, zanjan una cuestión que todavía se discute en las empresas: el peso que los hombres –las personalidades– tienen en las instituciones. El emprendedor, el sujeto de iniciativas, el que se empeña e insiste en sus propósitos, se muestra aquí en decisiones y acciones (también en cavilaciones): las empresas son, a fin de cuentas, el producto de un impulso, a menudo obsesivo, de personas que se atreven, no a pesar de las dificultades, sino justamente porque las entienden y las desafían (es, me parece, el caso de Ricardo Zuloaga, que en noviembre de 1895 logró vislumbrar un proyecto –que hoy nos parece obvio, pero que entonces no lo era tanto– y persuadir a un grupo de accionistas para que lo acompañasen en lo que no puede sino calificarse de una “aventura empresarial”).

El libro abre con un recorrido por la historia de la banca en Venezuela: dos elementos habría que destacar: la paulatina diversificación del sector y sus complejas relaciones –vaivenes–, con el poder político y los sucesivos gobiernos. Del siguiente estudio, “Breve historia de la ganadería en Venezuela”, me resultó aleccionador comprender el impacto negativo que tuvo la Guerra de Independencia en el desarrollo ganadero (aunque esa fue una de las fortalezas de las huestes que comandaba José Antonio Páez). Un dato suministrado por John Lynch señala que el número de cabezas de ganado, entre 1812 y 1823, pasó de 4,5 millones a 256.000.

Arráiz Lucca se detiene en la historia del ferrocarril, emblemática por los tropiezos que en ella se congregan. Suma estudios dedicados a empresas particulares: la del Escritorio Tinoco, Travieso, Planchart y Núñez; la de la Universidad Tecnológica del Centro; de Seguros Caracas; del Hato Piñero; del Club Camurí Grande; y el que bien podría ser el estudio mejor articulado del libro: el que dedica a la historia de la Electricidad de Caracas, empresa modélica que, en un siglo, tuvo solo cuatro gerentes.