• Caracas (Venezuela)

Nelson Rivera

Al instante

Libros: Marco Aime

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Pico della Mirandola decía que la naturaleza indefinida del hombre (comparada con la de los animales) lo obligaba a construir su propio destino: esa tarea podría ser esa dimensión que llamamos cultura. Marco Aime cita un estudio que clasificó las definiciones de cultura en siete categorías: Descriptivas, Históricas, Normativas, Sicológicas, Estructurales, Genéticas e Incompletas. Clyde Kluckkohn fue quien dijo escribió una potente analogía: la cultura es a la sociedad lo que la memoria a los individuos.

La cultura ha sido asociada a discurso. O a representación. Ha tenido definiciones localistas o universalistas. En algún momento, en el período de conformación de los nacionalismos, Kultur se opuso a civilización (Kultur derivaría nada menos que en el nacionalsocialismo). El famoso Edward Taylor fue el autor que en 1871 escribió una definición que todavía tiene muchos adeptos: “La cultura, tomada en su significado etnográfico más amplio, es ese conjunto que incluye conocimientos, creencias, arte, moral, leyes, costumbres y toda otra capacidad y hábitos adquiridos por el hombre en cuanto miembro de una sociedad”.

Fran Boas habría sido el primero en hablar de “culturas”. Bronislaw Malinoswski sostenía que era el conjunto de funciones que mantienen unida a la sociedad. Claude Levy-Strauss dijo que las culturas se basan en un modelo, por lo tanto sus posibilidades son limitadas. Clifford Geertz ha puesto el acento en la interpretación de los símbolos. James Clifford, en las culturas en tránsito. Max Weber señaló que vivimos suspendidos entre “telarañas de significados” que nosotros mismos hemos construido. Michel de Montaigne recordaba nuestro vínculo con las costumbres. Durante un tiempo, Levy-Strauss trazó una línea entre lo natural y lo cultural. André Leroy-Gourhan sostuvo que el uso de herramientas hizo que el cerebro del hombre se desarrollase. Geertz hizo una advertencia que nos compete: los problemas pueden ser universales, pero las soluciones, en tanto que humanas, son siempre distintas.

Obvio: se hace referencia a la cuestión de la identidad y la diversidad, tema cuyo abordaje podría ser causa de otra extensa recapitulación, siempre asociado a la cuestión del mestizaje. La cultura como obra en construcción, como espacio para la comunicación entre los humanos, como plataforma de la pluralidad. La lengua (las lenguas), factor constituyente de las culturas. Los recientes pensamientos relativos a la otredad, que nos hablan del modo en que unos y otros vivimos en continuo proceso de intercambios, lo queremos o no, lo aceptemos o no. Así, hasta llegar a la cuestión central de nuestro tiempo, la tesis de Samuel Huntington sobre el choque de las civilizaciones o, si se quiere aproximar más al asunto del libro, los conflictos entre las culturas.

Cultura (Adriana Hidalgo Editora, Argentina, 2015) puede calificarse en un lugar intermedio entre el manual y el ensayo. Es un pequeño texto cuya recapitulación, utilísima, nos sugiere también esta posibilidad: cultura es aquello sobre lo cual no es posible ponerse de acuerdo.