• Caracas (Venezuela)

Nelson Rivera

Al instante

Nelson Rivera

Libros: Handke & Hamm

autro image
  • Tweet:

  • Facebook Like:

  • Addthis Share:

Peter Hamm (1937) es un ave en extinción: poeta cuya obra se reconoce como una de las cimas de la lengua alemana; cineasta autor de documentales premiados sobre grandes escritores (Fernando Pessoa, Ingeborg Bachmann, Robert Walser y otros), pero muy especialmente, referencia ineludible de la crítica literaria en lengua alemana. Vivan las ilusiones (Editorial Pre-Textos, España, 2011) reúne las transcripciones de tres conversaciones entre Hamm y Peter Handke que tuvieron lugar en Francia, en el año 2002, que provienen del documental que Hamm dedicó a este poeta, ensayista, narrador y crítico, nacido en Austria, en 1942.

El Handke que conversa con Hamm no concede facilidades: es el incómodo, el fabricante de contradicciones, el ambivalente e irritable, el hombre que se presenta incapaz de seguir un rumbo, que sigue sus presentimientos, que no siempre se aviene al formato corriente del diálogo (es el mismo Handke de Ayer, de camino, inclasificable y extensa seguidilla de notas, al mismo tiempo diario, reporte de viajes, anotaciones al pie de la cotidianidad, mínimos borradores de ideas que guardan alguna asociación con los protagonistas de sus novelas). Cuando mucho Handke insinúa o toma otro camino. Asoma y desconcierta.

Algo en Handke ha roto con Austria y, en la misma dimensión, con lo que llamamos historia (“En la historia no hay nada que ver. La historia es el gran gris, la gran marranada, y no es ningún caso un objeto filosófico”). Al contrario de lo que dicta uno de nuestros pensamientos básicos, Handke atribuye una cualidad a la carencia: moviliza la fantasía si no es extrema. La opulencia, la sobreabundancia no se constituyen como punto de partida. Pero imponer la carencia por medios políticos es inaceptable y peligroso.

No necesita que se lo pregunten: Handke ubica el lugar desde el que observa y pronuncia el mundo: un lugar intermedio, que evita el demasiado cerca y el demasiado lejos (el “junto-fuera” de Hermann Lenz). Desde ese punto desdeña pero también anhela. Padece la alegría y el dolor. Oscila entre el andar solitario y la circulación por el mundo repleto. Handke es el observador que no tiene empacho en desdecir sus propias afirmaciones del pasado o advertir que ante las preguntas difíciles, hay respuestas que no deben terminar nunca.

Hamm le recuerda que algunos críticos han dicho que escribe obras de teatro, sin ser dramaturgo. Handke responde: “El dramatizar me ayuda a diversificarme. Ya he dicho de mí alguna vez que yo, y probablemente no soy el único, tengo una estructura esquizofrénica. En mí actúan múltiples personalidades, personajes o truhanes (o menos truhanes). Y escribiendo obras de teatro podía siempre, por decirlo así, levantarme como jugando a las cartas”.